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LA BIBLIA: UNA BIBLIOTECA Y UN LIBRO
Temas para la catequesis
La Biblia es un conjunto de escritos integrado por setenta y dos libros cuya redacción abarca un período de más de diez siglos. Ella es la memoria escrita compartida por los judíos y por los cristianos.

 

1. Origen de la palabra

La palabra “Biblia” viene del griego biblion, “libro”. Esta palabra deriva de la ciudad de Byblos, puerto fenicio de la antigüedad situado en la costa mediterránea, donde se elaboraba el papiro (biblos) antes de exportarlo hacia Grecia. Entonces lo que nosotros conocemos con el nombre de “Biblia” es en realidad un conjunto de libros. Desde el siglo II a.C. los judíos de Alejandría designan con este nombre a la “ley de Moisés” (Pentateuco), que ellos llaman también “La Escritura” (graph). En la Edad Media, del plural griego ta biblia, “los libros (santos)”, se deriva el término latino singular BIBLIA, de donde procede la palabra castellana “Biblia”.

2. Explorando la Biblia

Una manera sencilla de aproximarnos al contenido de la Biblia es mirar el índice. Allí observamos que la Biblia se divide en dos grandes bloques, llamados Antiguo Testamento y Nuevo Testamento. El Antiguo Testamento (AT) contiene los escritos sagrados de autores de tiempos anteriores a Cristo y el Nuevo Testamento (NT), los escritos sagrados escritos después de Cristo. Cada bloque se subdivide a su vez en grupos de libros catalogados por su contenido o género literario. El Antiguo Testamento comprende 45 libros, clasificados generalmente en cuatro grupos: Pentateuco, Libros Históricos, Libros Poéticos y Sapienciales (de sapientia = sabiduría), y libros proféticos. Algunas Biblias incluyen el Pentateuco dentro de los libros históricos y otras unen los Libros Poéticos y Sapienciales bajo la denominación de “otros escritos”. Los libros que componen el Nuevo Testamento (NT) son: Evangelios y Hechos de los Apóstoles, Cartas y Apocalipsis.

3. Una memoria de más de un milenio

La Biblia es entonces una colección de libros: 24 oficialmente para los judíos, todos en lengua hebrea (con algunos pasajes en arameo), y tres veces más libros para los cristianos, una buena parte de libros escritos en lengua griega, entre los cuales se encuentran los libros del Nuevo Testamento. En la Biblia están representadas las formas literarias conocidas en la antigüedad, como el mito, la epopeya, los anales y códigos de leyes, el himno y la súplica, la oración, la visión, el proverbio y la parábola, la carta, la biografía, etc. ¡La redacción de estos textos tomó más de un milenio!

4. División de los libros

Cada uno de los libros está dividido en capítulos como los libros comunes, pero cada capítulo a su vez está dividido en versículos. Estas divisiones no fueron hechas por quienes escribieron los libros, sino que se hicieron mucho tiempo después. La división en capítulos se atribuye a Esteban Langton (1206), un maestro de París y que luego llegó a ser arzobispo de Canterbury; la división en versículos se atribuye a Robert Estienne, impresor parisino que, según se dice, la hizo en 1550 mientras viajaba de París a Lyon (¡Lo que es no tener nada que hacer!). Aunque las divisiones en capítulos y versículos no son muy acertadas, al menos son muy prácticas y sirven para facilitar la lectura y la ubicación de un determinado pasaje dentro de la Biblia.

5. La Biblia, Palabra de Dios

Muy pronto los textos bíblicos fueron designados, primero por los judíos y luego por los cristianos, como “santos” o “sagrados”, palabra que significa “separados, puestos aparte” de todos los demás libros; de ahí surgieron denominaciones como “Escritura santa” y “escritos sagrados”, utilizadas desde la antigüedad hasta nuestros días. La Biblia es considerada como la constitución o la carta magna de Israel, el pueblo “elegido”, que se identifica a sí mismo como “santo”. Para los creyentes, la Biblia contiene o ella misma es “Palabra de Dios”: Como tal desde los orígenes la Biblia tiene un puesto privilegiado en el culto, tanto judío como cristiano.

6. Las lenguas de la Biblia

Los libros de la Biblia fueron escritos en lenguas diferentes de la nuestra, por personas de cultura y mentalidad diferente. Originalmente la Biblia fue escrita en hebreo, arameo y griego. La Biblia que conocemos nosotros es una traducción.

El hebreo, en que está escrita la mayor parte del Antiguo Testamento, es una lengua semita de la zona fenicio-cananea. Es la lengua de los israelitas cuando ocuparon la tierra de Canaán. Resultó de la mezcla de la lengua que se hablaba en ese país y el arameo que ellos trajeron. Después del exilio de Babilonia (597-538 a.C.) se dejó de hablar esta lengua y quedó convertida en lengua literaria y para el culto.

Otra lengua semita importante similar al hebreo es el arameo. Era propia de Mesopotamia y fue la lengua comercial y diplomática de los babilonios y los persas. Después de la cautividad de Babilonia (s.VI a.C.) comenzó a adquirir popularidad en Palestina. Fue la lengua que habló Jesús y algunos capítulos del libro de Esdras y Daniel están escritos en esta lengua.

Finalmente, otra importante lengua bíblica fue el griego. Es una lengua indoeuropea hablada en Grecia y extendida por Alejandro Magno en los territorios que iba conquistando. Es griego bíblico es el griego común del pueblo, y se conoce como “koiné”. Algunos libros del AT están escritos en griego (a estos se les llama deuterocanónicos), lo mismo que todos los libros del NT.

 

El canon Judío y el canon cristiano de las Escrituras

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