| SEMINARIO
MAYOR DE SAN JOSÉ
LABORATORIOS
DE PASTORAL URBANA
CAJA
DE HERRAMIENTAS
Con el fin de colaborar con los coordinadores de
los laboratorios en la planeación y realización de los encuentros locales,
les hacemos llegar la “caja de herramientas” a utilizar. Dentro de esta
“caja de herramientas” se hallan:
·
las
guías para las consultas previas y complementarias a cada encuentro
local
·
las
pautas para el desarrollo de los encuentros locales
·
un
elenco de materiales
1.
Guías y pautas
Primer encuentro local: ¿Cómo hacer cristianos hoy en Bogotá?
Guía
para la consulta previa 1
Se trata de establecer una conversación con cinco
personas en torno a la pregunta ¿Cómo hacer cristianos hoy en Bogotá?
En dicha conversación sugerimos problematizar la pregunta directriz
planteando algunas de estas otras preguntas:
·
¿Qué
sensación le da esta pregunta?
·
¿Es
o no importante hacernos esta pregunta? ¿Por qué?
·
¿Esta
pregunta tiene algún tipo de incidencia en su vida personal y familiar?
·
¿Esta
pregunta tiene algún tipo de incidencia en la vida cotidiana de los
habitantes de la ciudad?
·
¿Esta
pregunta tiene algún tipo de incidencia en la pastoral de la Iglesia en Bogotá? ¿Cuál?
·
¿Usted
plantearía la pregunta de otra forma? ¿Por qué?
Después de la consulta previa, el participante
recogerá los resultados según las siguientes cuestiones:
·
¿Qué
me impactó en la conversación con las personas consultadas?
·
¿Qué
aspectos comunes aparecieron? ¿Qué otros diferentes?
·
¿Qué
nuevas preguntas surgieron?
Pauta
para el encuentro local 1
El coordinador del laboratorio tendrá cuidado de
seguir, en la organización y realización del encuentro, los siguientes
momentos: escucha, discernimiento, respuesta.
Escucha
Se trata de que cada participante identifique y
comparta aquello que le suscitó la pregunta ¿cómo ser cristianos hoy
en Bogotá? Luego pone en común lo recogido en la consulta previa a este
primer encuentro.
Discernimiento
Consiste en preguntarse y responder:
·
¿Qué
piensa Dios de lo identificado en la consulta y en la puesta en común?
·
¿Qué
está diciendo allí Dios a su Iglesia?
Respuesta
El grupo explicita:
·
¿Qué
giros o conversiones estamos llamados a realizar para responder a
la pregunta sobre cómo hacer cristianos hoy en Bogotá?
·
¿Qué
horizontes se abren para pensar cómo hacer cristianos hoy en Bogotá?
Guía
para la consulta complementaria 1
El participante vuelve a encontrar a las personas
antes consultadas para continuar la conversación con ellas, pero esta
vez en torno a la reflexión ganada en el encuentro local. Luego cada
participante pondrá por escrito sus inferencias personales sobre este
primer encuentro acerca de la pregunta ¿cómo hacer cristianos hoy en
Bogotá?
Segundo encuentro local: ¿Cómo descubrir a Dios presente en la ciudad?
Guía
para la consulta previa 2
Cada participante vuelve nuevamente a conversar
con las personas antes consultadas en torno a las siguientes cuestiones:
·
¿Qué
sensación le produce esta nueva pregunta?
·
¿Esta
pregunta posee algún tipo de incidencia en la pastoral de la Iglesia en Bogotá? ¿Cuál?
·
¿Cuáles
huellas de la presencia de Dios descubre usted en la vida cotidiana
de la ciudad?
·
¿Qué
situaciones de la ciudad pueden estar ocultando la presencia de Dios?
·
¿Cómo
la reflexión en torno a la presencia de Dios en la ciudad le permite
pensar cómo hacer cristianos hoy en Bogotá?
Luego recogerá los resultados alrededor de las
siguientes interrogantes:
·
¿Qué
me impactó en la conversación con las personas consultadas?
·
¿Qué
aspectos comunes aparecieron? ¿Qué otros diferentes?
·
¿Qué
nuevas preguntas surgieron?
Pauta
para el encuentro local 2
Se desarrollará según los momentos del escuchar,
discernir y responder.
Escucha
Cada participante identifica y comparte aquello
que le suscitó la pregunta ¿cómo descubrir a Dios presente en la ciudad?
En un segundo momento se pone en común lo recogido en la consulta previa
a este segundo encuentro.
Discernimiento
Consiste en preguntarse y responder
·
¿Qué
piensa Dios de lo identificado tanto en la consulta como en la puesta
en común?
·
¿Qué
está diciendo Dios a su Iglesia?
Respuesta
Se vuelven a explicitar
·
¿Qué
giros o conversiones estamos llamados a realizar para responder a
la pregunta sobre cómo descubrir a Dios en la ciudad?
·
¿Qué
nuevos horizontes se abren para pensar cómo hacer cristianos hoy en
Bogotá?
Guía
para la consulta complementaria 2
Se trata de volver a encontrar a las personas consultadas
para continuar la conversación con ellas, pero esta vez en torno a la
reflexión ganada en el segundo encuentro local. Posteriormente cada
participante pondrá por escrito sus inferencias personales sobre este
segundo encuentro y la pregunta directriz ¿cómo hacer cristianos hoy
en Bogotá?
Tercer encuentro local: ¿Cómo arraigarnos en Jesucristo?
Guía
para la consulta previa 3
Cada participante da continuidad a la conversación
con las personas que ha consultado:
·
¿Qué
sensación le da esta tercera pregunta?
·
¿Esta
pregunta tiene algún tipo de incidencia en la pastoral de la Iglesia en Bogotá? ¿Cuál?
·
¿Cuáles
son las experiencias que lo unen más a Cristo en la ciudad?
·
¿Cuáles
son los obstáculos que impiden arraigarnos en Cristo en Bogotá?
Luego recoge los resultados alrededor de las cuestiones:
·
¿Qué
me impactó en la conversación con las personas consultadas?
·
¿Qué
aspectos comunes aparecieron? ¿Qué otros diferentes?
·
¿Qué
nuevas preguntas surgieron?
Pauta
para el encuentro local 3
Se desarrolla según los momentos del escuchar,
discernir y responder.
Escucha
Cada participante identifica y comparte aquello
que le suscitó la pregunta ¿cómo arraigarse en Jesucristo en Bogotá?
En un segundo momento se pone en común lo recogido en la consulta previa
a este tercer encuentro.
Discernimiento
Consiste en preguntarse y responder:
·
¿Qué
piensa Dios de lo identificado tanto en la consulta como en la puesta
en común?
·
¿Qué
está diciendo Dios a su Iglesia?
Respuesta
Se vuelven a explicitar:
·
¿Qué
giros o conversiones estamos llamados a realizar para responder a
la pregunta sobre cómo arraigarnos en Jesucristo en Bogotá?
·
¿Qué
nuevos horizontes se abren para pensar el cómo hacer cristianos hoy
en Bogotá?
Guía
para la consulta complementaria 3
Se vuelven a encontrar a las personas antes consultadas
para continuar la conversación con ellas, en torno a la reflexión ganada
en el tercer encuentro local.
Posteriormente cada participante pondrá por escrito
sus inferencias personales sobre este segundo encuentro y sobre la pregunta
directriz ¿cómo hacer cristianos hoy en Bogotá?
Cuarto encuentro local: ¿Cómo construir comunidad cristina en Bogotá?
Guía
para la consulta previa 4
Nuevamente cada participante conversa con las personas
que ha venido consultando.
·
¿Qué
sensación le da esta cuarta pregunta?
·
¿Esta
pregunta tiene algún tipo de incidencia en la pastoral de la Iglesia en Bogotá? ¿Cuál?
·
¿Qué
experiencias lo han hecho sentir parte de la comunidad cristiana en
Bogotá?
·
¿Qué
experiencias lo ha hecho sentir no parte de la comunidad cristiana en
Bogotá?
·
¿Qué
papel juega la comunidad cristiana en el proceso de hacer cristianos
en Bogotá?
Luego
recoge los resultados alrededor de las cuestiones:
·
¿Qué
me impactó en la conversación con las personas consultadas?
·
¿Qué
aspectos comunes aparecieron? ¿Qué otros diferentes?
·
¿Qué
nuevas preguntas surgieron?
Pauta
para el encuentro local 4
Se desarrolla según los momentos del escuchar,
discernir y responder.
Escucha
Cada participante identifica y comparte aquello
que le suscitó la pregunta sobre ¿cómo construir comunidades cristianas
en Bogotá? En un segundo momento se pone en común lo recogido en la
consulta previa a este cuarto encuentro.
Discernimiento
Consiste en preguntarse y responder
·
¿Qué
piensa Dios de lo identificado tanto en la consulta como en la puesta
en común?
·
¿Qué
está diciendo Dios a su Iglesia?
Respuesta
Se vuelven a explicitar
·
¿Qué
giros o conversiones estamos llamados a realizar para responder a
la pregunta sobre el cómo descubrir a Dios en la ciudad?
·
¿Qué
nuevos horizontes se abren para pensar el cómo hacer cristianos hoy
en Bogotá?
Guía
para la consulta complementaria 4
Se vuelven a encontrar a las personas antes consultadas
para continuar la conversación con ellas, en torno a la reflexión ganada
en el tercer encuentro local.
Posteriormente cada participante pondrá por escrito
sus inferencias personales sobre este segundo encuentro y sobre la pregunta
directriz ¿cómo hacer cristianos hoy en Bogotá?
2.
Elenco de materiales
2.1.
Acerca de la pedagogía de Jesús
Videos
·
La
lengua de las mariposas
·
Ser
y tener
·
Los
coristas
Textos
de estudio
Mario PERESSON, La pedagogía de Jesús: Maestro
carismático popular, Bogotá, Kimpres, 2004, 247-381.
Testimonio
| FILOSOFÍA
Antes
de comprometerse a ser discípulo, el visitante quiso obtener
del maestro alguna garantía:
“¿Puedes
decirme cuál es el fin de la vida humana?”
“No,
no puedo”
“¿O
al menos su sentido?”
“Tampoco
puedo”
“¿Y
no podría indicarme cuál es la naturaleza de la muerte y cómo
es la vida más allá de ella?”
“Tampoco”
El
visitante se marchó decepcionado y los discípulos quedaron consternados
por la pobre impresión que había dado su Maestro.
Pero
el Maestro, en tono consolador, les dijo: “¿De qué vale comprender
la naturaleza y el sentido de la vida si ésta nunca ha sido
degustada? Es mejor comer el pastel que formular teorías acerca
de él”
Tomado
Anthony DE MELLO, S.J., ¿Quién puede hacer que amanezca?,
Santander, Sal Terrae, 1987 |
2.2.
Acerca de las huellas de Dios en la ciudad
Videos
·
Crash
·
Invasiones
bárbaras
·
Babel
·
El
santo de Fort Washington
·
Undergrown
·
Belleza
·
La
caída del imperio Americano
Textos
de estudio
Juan Martín VELASCO, La experiencia cristiana
de Dios, Madrid, Trotta, 2001, 19-85.
Juan A. GUERRERO ALVES, Encontrar a Dios en
una sociedad individualista, en “Sal Terrae” 91/4(2003), 283-296
Pedro José GOMEZ SERRANO, Encontrar a Dios en
una sociedad consumista, “Sal Terrae” 91/4(2003)
Javier MARTÍNEZ CORTÉS, Buscar a Dios en una
sociedad competitiva, “Sal Terrae” 91/4(2003)
Testimonio
«Oración
al Dios Desconocido»
“Antes de proseguir en mi
camino y mirar una vez más hacia delante,
quiero tan sólo alzar mis
manos hacia Ti, de quien intento huir.
A Ti, desde lo más hondo
de mi corazón, he erigido altares festivos
para que en cada momento
Tu voz pudiera llamarme.
Sobre esos altares están
grabadas a fuego estas palabras: «Al Dios desconocido».
Suyo soy, aunque hasta ahora
me haya asociado a los sacrílegos.
Suyo soy, a pesar de los
lazos que me llevan al abismo.
Aun pretendiendo huir, me
siento obligado a servirlo.
Quiero conocerte, oh desconocido.
A Ti, que penetras mi alma
e invades cual torbellino mi vida.
A Ti solo, oh incomprensible
pero mi semejante, quiero conocerte, quiero servirte”.
FRIEDRICH NIETZSCHE
2.3.
Acerca del arraigo en Jesucristo en la ciudad
Videos
·
Pedro
y Pablo
·
El
revolucionario
Textos
de estudio
Gabino URÍBARRI, Tres cristianismos insuficientes:
emocional, ético y de autorrealización, en “Sal Terrae” 91/4(2003)
269-282.
Leonardo BOFF, Cómo emerge Dios en la andadura
personal, en IDEM, Experimentar a Dios. La transparencia de todas
las cosas, Santander, Sal Terrae, 2003, 93-106.
Leonardo BOFF, La experiencia cristiana de Dios,
en IDEM, Experimentar a Dios. La transparencia de todas las cosas,
Santander, Sal Terrae, 2003, 109-142.
Juan Martín VELASCO, La transmisión de la fe
en la sociedad contemporánea, Santander, Sal Terrae, 83-142.
José María MARDONÉS, Nuevos contextos de evangelización,
en Felisa ELIZONDO y Otros, Evangelizar esa es la cuestión, Madrid,
PPC, 2006, 31-57.
Donaciano MARTÍNEZ y otros, Proponer la fe hoy.
De lo heredado a lo propuesto, Santander, Sal Terrae, 2005, 10-34.
Testimonio
Los cinco defectos de Jesús
Primer defecto: Jesús no tiene buena memoria
■ En la cruz, durante su agonía, Jesús oyó la voz del
ladrón a su derecha: «Jesús, acuérdate de mí cuando vengas con tu Reino».
Si hubiera sido yo, le habría contestado: «No te olvidaré, pero tus
crímenes tienen que ser expiados, al menos, con 20 años de purgatorio».
Sin embargo Jesús le responde: «Te aseguro que hoy estarás conmigo en
el paraíso». Él olvida todos los pecados de aquel hombre.
■ La parábola del hijo pródigo nos cuenta que éste, de
vuelta a la casa paterna, prepara en su corazón lo que dirá: «Padre,
pequé contra el cielo y ante ti. Ya no merezco ser llamado hijo tuyo,
trátame como a uno de tus jornaleros». Pero cuando el padre lo ve llegar
de lejos, ya lo ha olvidado todo; corre a su encuentro, lo abraza, no
le deja tiempo para pronunciar su discurso, y dice a los siervos, que
están desconcertados: «Traed el mejor vestido y vestidle, ponedle un
anillo en la mano y unas sandalias en los pies. Traed el novillo cebado,
matadlo, y comamos y celebremos una fiesta, porque este hijo mío había
muerto y ha vuelto a la vida; se había perdido y ha sido hallado».
}Jesús no tiene una memoria
como la mía; no sólo perdona, y perdona a todos, sino que incluso olvida
que ha perdonado.
Segundo defecto: Jesús no sabe matemáticas
Si
Jesús hubiera hecho un examen de matemáticas, quizá lo hubieran suspendido.
■ La parábola de la oveja perdida lo demuestra. Un pastor
tenía cien ovejas. Una de ellas se descarría, y él, inmediatamente,
va a buscarla dejando las otras noventa y nueve en el redil. Cuando
la encuentra, carga a la pobre criatura sobre sus hombros.
} Para
Jesús, uno equivale a noventa y nueve, ¡y quizá incluso más! ¿Quién
aceptaría esto? Cuando se trata de salvar una oveja descarriada, Jesús
no se deja desanimar por ningún riesgo, por ningún esfuerzo.
Tercer defecto: Jesús no sabe de lógica
■ Una mujer que tiene diez dracmas pierde una. Entonces enciende
la lámpara para buscarla. Cuando la encuentra, llama a sus vecinas y
les dice: «Alegraos conmigo, porque he hallado la dracma que había perdido».
¡Es realmente ilógico molestar a sus amigas sólo por una dracma! ¡Y
luego hacer una fiesta para celebrar el hallazgo! Y además, al invitar
a sus amigas ¡gasta más de una dracma! Ni diez dracmas serían suficientes
para cubrir los gastos...
} Jesús,
como conclusión de aquella parábola, desvela la extraña lógica de su
corazón: «Os digo que, del mismo modo, hay alegría entre los ángeles
de Dios por un solo pecador que se convierta».
Cuarto defecto: Jesús es un aventurero
El
responsable de publicidad de una compañía o el que se presenta como
candidato a las elecciones prepara un programa detallado, con muchas
promesas. Nada semejante en Jesús. Su propaganda, si se juzga con ojos
humanos, está destinada al fracaso.
■ Procesos y persecuciones es lo que Él promete a quien lo sigue. A
sus discípulos, que lo han dejado todo por él, no les asegura ni la
comida ni el alojamiento, sino sólo compartir su mismo modo de vida.
A un escriba deseoso de unirse a los suyos, le responde: «Las zorras
tienen guaridas, y las aves del cielo nidos; pero el Hijo del hombre
no tiene donde reclinar la cabeza».
■ El pasaje evangélico de las bienaventuranzas, verdadero «autorretrato»
de Jesús, aventurero del amor del Padre y de los hermanos, es de principio
a fin una paradoja, aunque estemos acostumbrados a escucharlo: «Bienaventurados
los pobres de espíritu..., bienaventurados los que lloran..., bienaventurados
los perseguidos por la justicia..., bienaventurados seréis cuando os
injurien y os persigan por mi causa. Alegraos y regocijaos, porque vuestra
recompensa será grande en los cielos».
} Pero
los discípulos confiaban en aquel aventurero. Desde hace dos mil años
y hasta el fin del mundo no se agota el grupo de los que han seguido
a Jesús. Basta mirar a los santos de todos los tiempos. Muchos de ellos
forman parte de aquella bendita asociación de aventureros. ¡Sin dirección,
sin teléfono, sin fax...!
Quinto defecto: Jesús no entiende ni de finanzas
ni de economía
■ Recordemos la parábola de los obreros de la viña: «El Reino de los Cielos
es semejante a un propietario que salió a primera hora de la mañana
a contratar obreros para su viña. Salió luego hacia las nueve y hacia
mediodía y hacia las tres y hacia las cinco..., y los envió a sus viña».
Al atardecer, empezando por los últimos y acabando por los primeros,
pagó un denario a cada uno.
} Si Jesús fuera nombrado director de empresa o administrador de una
comunidad, esas instituciones quebrarían e irían a la bancarrota: ¿cómo
es posible pagar a quien empieza a trabajar a las cinco de la tarde
un salario igual al de quien trabaja desde el alba? ¿Se trata de un
despiste, o Jesús ha hecho mal las cuentas? ¡No! Lo hace a propósito,
porque -explica-: «¿Es que no puedo hacer con lo mío lo que quiero?
¿O va a ser tu ojo malo porque yo soy bueno?».
¿Por qué Jesús tiene estos
defectos? Porque es Amor. El amor auténtico no razona, no mide, no levanta
barreras, no calcula, no recuerda las ofensas y no pone condiciones.
Y nosotros hemos creído en el amor.
Tomado
de los ejercicios espirituales de Monseñor Van Thuan
2.4.
Acerca de la construcción de comunidades cristianas en la ciudad
Videos
·
La
comunidad
·
El
crimen perfecto
·
La
pobreza y la riqueza
·
Diario
de un escándalo
·
Casamiento
inolvidable
·
Barrio
Textos
de estudio
Edgard SCHILLEBEECKX, El itinerario vital de
Jesús confesado como Cristo, en IDEM, Los hombres relatos de
Dios, Salamanca, Sígueme, 1995, 179-215.
Gerhard LOHFINK, La iglesia que Jesús quería.
Dimensión comunitaria de la fe cristiana, Bilbao, Descleé De Brouwer,
41986.
Andrew DAVEY, Contar de nuevo la historia de
Jesús y vivirla en un mundo urbano, en IDEM, Cristianismo urbano
y globalización. Recursos teológicos par un futuro urbano, Santander,
Sal Terrae, 2003, 115-130.
————, Pautas y modelos para una iglesia en un
mundo urbano, en IDEM, Cristianismo urbano y globalización. Recursos
teológicos par un futuro urbano, Santander, Sal Terrae, 2003, 131-183.
Testimonio
El
caso del padre Gadget: alaba al Señor y pásame el transformador de corriente
Durante un viaje en avión que realicé recientemente,
me senté cerca de un sacerdote que, en cuanto alcanzamos la altitud
de crucero, sacó un portátil de la maleta, una minigrabadora y una
agenda electrónica. Se enchufó a todos esos variados aparatos, los
conectó y empezó a trasladar información de uno al otro.
Cuando el avión se preparaba para la llegada, el
padre Gadget empezó a apagar y guardar todos esos aparatos de alta
tecnología. De repente, se sintió contrariado porque no podía localizar
un accesorio de uno de los aparatos. Rebuscó por los bolsillos, registró
la maleta, miró alrededor y debajo de su asiento, pero nada. Entonces
revolvió el compartimiento de equipaje de mano correspondiente a mi
fila de asientos, donde había guardado al principio su maletín. Nada
de nada. Convencido de que su artilugio se encontraba en algún lugar
por allí cerca, preguntó si había caído debajo del asiento del señor
Jones, un hombrecillo delgado y con bastón que se sentaba a mi lado.
Deseoso de ayudar al sacerdote, el señor Jones
se levantó con dificultad de su asiento, ayudado por la señora Jones
y una azafata, lo cual le provocó a todas luces gran incomodidad y dolor.
En la conversación que había mantenido con esa amable pareja antes,
durante el vuelo, supe que el señor Jones se dirigía a un centro oncológico.
Los tumores y las metástasis le provocaban dolor incluso cuando estaba
sentado en el avión. Después de muchas pruebas médicas, pronósticos
desastrosos y peticiones desesperadas para probar nuevos medicamentos
en experimentos clínicos que habían sido denegadas, finalmente había
conseguido que lo aceptaran en una investigación que se llevaba a cabo
en la Costa Este. La señora Jones me explicó que ésa era su última esperanza
de curación.
El padre Gadget parecía totalmente indiferente
a la debilidad y sufrimiento del señor Jones, tan concentrado se encontraba
en localizar su artilugio electrónico. Después de buscar infructuosamente
el aparato debajo de su asiento, el señor Jones volvió a sentarse,
de nuevo con ayuda y de nuevo con dolor e incomodidad. Cuando el avión
se detuvo, el padre Gadget fue uno de los primeros en salir. Acarreando
su equipaje de alta tecnología (al que ahora le faltaba un artilugio)
y hablando por el móvil, recorrió el pasillo del avión a empujones sin
dirigir ni una palabra al señor y la señora Jones.
Era la tecnología de la información quien dirigía
al padre Gadget, y no al revés. Las máquinas se interponían en el camino
de su humanidad, sobre todo en su conciencia del sufrimiento humano
que tenía ante sí. Los artilugios también lo cegaban hasta el punto
de causar al señor Jones un sufrimiento adicional. Es obvio que nunca
intentó descubrir por qué el señor Jones se encontraba en ese evidente
estado de incomodidad desde el principio. Parece un comportamiento
extraño en un sacerdote. Si las máquinas pueden provocar esto en un
clérigo, imaginemos qué pueden provocar a gente como nosotros, que
no hemos hecho votos y que tampoco hemos rezado mucho.
Tomado Lou MARINOFF, Pregúntale
a Platón. Cómo la filosofía puede cambiar la vida, Buenos Aires, Sine Qua
non, 2003, 249-250.
Estos materiales están organizados en torno a tres categorías:
videos, textos y testimonios. Los videos podrían ayudar a contextualizar
la pregunta considerada en cada encuentro; los textos permiten
abordar la pregunta desde una perspectiva más académica y los testimonios
a ilustrarla desde la vida cotidiana. Tanto las películas como los
textos y testimonios pueden ser suministrados por la organización
central en el Seminario.
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