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¿Cómo
es la formación espiritual?
El
sacerdote debe ser un hombre profundamente espiritual. Para
ello se preparará en el Seminario mediante la celebración
de la eucaristía y la oración diaria, la dirección
espiritual, los retiros espirituales periódicos, la vida
sacramental, la meditación de la Palabra de Dios, y el conocimiento
de los grandes autores espirituales de la Iglesia. Esto se
verá reflejado en una vida conducida por el Espíritu
de Dios.
¿Cómo
se forma como apóstol?
El
sacerdote debe ser, ante todo, un pastor que, a ejemplo de Jesucristo,
permanece atento a las necesidades de los demás. Durante
su vida en el Seminario el candidato recibirá una formación
teórica y práctica en las principales áreas
de apostolado de la Arquidiócesis, a saber: pastoral de los
enfermos, catequesis, pastoral juvenil, pastoral social, pastoral
vocacional, pastoral universitaria, pastoral familiar y otros campos
de la pastoral parroquial.
¿Cómo
se forma en lo intelectual?
El
mundo actual requiere sacerdotes seriamente preparados en lo intelectual.
Para eso el seminarista deberá cursar siete años de
estudios, en las áreas de filosofía, psicología,
idiomas, historia, Sagrada Escritura, teología moral y teología
dogmática, junto con otras materias que contribuyen a un
mejor conocimiento y comprensión del mundo contemporáneo.
¿Cómo
se forma en lo comunitario?
El
sacerdote diocesano deberá ser capaz de orientar y conducir
una comunidad de creyentes. La vida de internado en el Seminario
ofrece las condiciones para aprender a convivir con toda clase de
personas, y para entrenarse en el trabajo en equipo. También
se adquieren allí las habilidades necesarias para liderar
grupos y comunidades.
¿Cuáles
son las etapas de la formación?
La
formación del sacerdote de la Arquidiócesis de Bogotá
dura ocho años, distribuidos de la siguiente manera:
- Un
año propedéutico o introductorio a la vida del seminario.
- 2
años de Filosofía y Ciencias humanas (para conocer
la historia del pensamiento, la cultura actual y materias necesarias
para el futuro sacerdote, como psicología, pedagogía,
sociología, etc.).
- 4
años de Teología: Biblia, fundamentación
de la fe, Dios, Jesucristo, la Iglesia, el hombre, los Sacramentos,
la Moral cristiana, la Espiritualidad, Historia de la Iglesia,
Liturgia, Derecho Canónico, Pastoral, Catequesis, etc.
(lo que necesita saber un sacerdote para anunciar el Evangelio
hoy y animar la vida cristiana en la Parroquia, en los grupos,
etc.).
- Año
de práctica pastoral: Tiene lugar en medio del ciclo teológico,
con el fin de poner en práctica todo lo que se ha aprendido
en el Seminario y tener una experiencia guiada de trabajo pastoral
que ayude a clarificar y a afianzar la vocación al sacerdocio.
¿Qué
más se hace antes de ser Sacerdote?
Los
estudios son importantes, pero no lo son todo. El tiempo de Seminario
es como la experiencia de los Apóstoles con Jesús:
un tiempo propicio para ir creciendo en madurez humana, en profundidad
de fe y parecerse cada vez más a Jesucristo, sumo y eterno
Sacerdote, en relación y convivencia comunitaria, en capacidad
para la vida pastoral.
Para
eso en el Seminario hay un plan de formación y unos sacerdotes
que acompañan, orientan y animan.
- Durante
el ciclo de Teología se reciben los ministerios de Lector
y de Acólito, para servicio de la Iglesia y como preparación
para el ministerio sacerdotal.
- Normalmente,
al acabar el tercer año de Teología se recibe el
Sacramento del Orden en el grado de Diaconado, que permite ejercer
muchas funciones en la Iglesia. Es cuando se adquiere el compromiso
público de guardar el celibato.
- Durante
un año aproximadamente se ejerce el diaconado y se continúa
con la formación en el Seminario.
- Al
final de los estudios, el Obispo ordena de Presbítero y
encomienda una responsabilidad pastoral. Pero la formación
no acaba, porque ha de ser permanente. El sacerdote ha de estar
en constante renovación
para ser un fiel servidor del Evangelio y continuador de Jesús,
Buen Pastor, en el mundo de hoy y específicamente en la
Arquidiócesis.
Creo
que tengo vocación. ¿Qué debo hacer?
1)
Revise si reúne las condiciones humanas, de vida cristiana,
y otras actitudes señaladas arriba.
2)
Póngase en contacto con cualquiera de las siguientes personas
o instituciones:
-
Su párroco u otro sacerdote de la Arquidiócesis
de Bogotá.
-
Su vicario episcopal o el obispo de su zona.
-
La Coordinación Arquidiocesana de Pastoral Vocacional
(tel. 2582568, 2582066).
-
El Seminario Mayor de Bogotá (tel. 6440405, 2367405).
3)
Participe en el "proceso de discernimiento", según
las indicaciones que recibirá en la Coordinación Arquidiocesana
de Pastoral Vocacional. La perseverancia es un factor importante
para una futura decisión.
4)
Por su propia cuenta, adelante lo siguiente:
- Si
estudia en la actualidad, esfuércese por obtener excelentes
resultados.
- Si
actualmente no realiza una labor apostólica, sería
conveniente contar con la ayuda de su párroco u otro sacerdote
para vincularse a alguna.
-
A nivel espiritual, dedique un tiempo diario al encuentro
con Dios en la oración; participe en la Misa todos los
domingos, y, si le es posible, entre semana.
-
A nivel afectivo, asegúrese de estar tratando con
madurez y respeto a las demás personas, y procure actividades
sanas para el descanso y la diversión.
¡Acepta
el Reto, si Cristo te pide que seas Sacerdote!
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