CARTA PASTORAL DEL OBISPO DE FONTIBÓN
A TODOS LOS FIELES DE LA DIÓCESIS
Queridos Hermanos:
Con la gracia de Dios la Diócesis de Fontibón cumple su primer año de vida el 13 de Septiembre
del presente año. Reconozcamos y agradezcamos los múltiples dones
recibidos del Señor.
Nacida de la Arquidiócesis de Bogotá, nuestra comunidad diocesana ha continuado
la aplicación de las orientaciones del Sínodo de 1998. Con este fin
el Obispo, el presbiterio, los diáconos permanentes, las religiosas,
los religiosos y algunos colaboradores parroquiales, hemos reflexionado
y concretado algunos compromisos globales, a saber: la Pastoral de
las Familias, la Iniciación Cristiana y las Vocaciones en la Iglesia.
Hoy quiero invitar a todos los fieles para que se vinculen activamente a la
tarea fundamental de la Iniciación Cristiana de los niños, los jóvenes
y algunos adultos, que comprende el anuncio de Jesucristo y la celebración
de los sacramentos del Bautismo, la Confirmación y la Eucaristía.
La Diócesis necesita con urgencia mejorar el proceso mediante el cual
las personas se van vinculando a Cristo, en su Iglesia, para servir
al Reino de Dios, tanto en la misma Iglesia como en el mundo. Para
que una persona llegue a ser cristiana tiene que reconocer y experimentar
en sí misma la Pascua del Señor en el Bautismo, la realidad de Pentecostés
en la Confirmación y la novedad de la Ultima Cena en la Eucaristía,
tanto de la primera comunión como de la Misa dominical.
“ El que crea y sea bautizado se salvará” (Marcos 16, 16)
El Bautismo nos hace morir al pecado y resucitar con Cristo a una vida nueva.
Pedir el bautismo para los hijos pequeños, lo cual es un privilegio
de los padres creyentes, exige un compromiso especial de parte de
ellos y de los padrinos. La formación religiosa de los padres a los
hijos es la base de toda su vida de fe. Por eso, todos los agentes
pastorales nos comprometemos con los padres y padrinos a ayudarles
en esta importantísima misión.
“ ... reciberéis la fuerza del Espíritu Santo..., y seréis
mis testigos... “ (Hechos 1,8)
Recibir la Confirmación es recibir el Espíritu Santo para llenarse de su luz,
de su fuerza y de su amor. Así, movidos por el Espíritu del Señor,
participamos en forma valiente y decidida en la construcción del Reino
de Dios.
“Este es mi cuerpo que va a ser entregado por vosotros ... Este cáliz es la Nueva Alianza en mi sangre, que
va a ser derramada por vosotros” (Lucas 22, 19 y 20)
Celebrar la Eucaristía es unirnos al sacrificio del Señor en la cruz y unirnos
también a su resurrección por la comunión en su Cuerpo y su Sangre
preciosa.
Invito a los párrocos y catequistas para que se esmeren en toda esta labor evangelizadora.
De ellos y de la colaboración de los padres de familia depende la
Iniciación Cristina de los niños y jóvenes y por consiguiente el futuro
de nuestra Diócesis. También hago un llamado a los profesores de
religión y a todos los docentes católicos, pues su testimonio y sus
orientaciones ayudan a niños y jóvenes en la maduración de su fe.
Que todos nosotros como María la Vírgen Madre, colaboremos
con decisión y entusiasmo en la construcción del Reino de Dios.
Con mi bendición,
ENRIQUE
SARMIENTO ANGULO
Obispo de Fontibón
Bogotá, Septiembre
13 de 2004