DESPUÉS DE
UN AÑO
+Héctor Gutiérrez Pabón
Obispo Engativá
«La Diócesis es una porción del
pueblo de Dios cuyo cuidado pastoral se encomienda al Obispo con la
cooperación del presbítero, de manera que, unida a su pastor y congregada
por él en el Espíritu Santo mediante el Evangelio y la Eucaristía,
constituya una Iglesia particular, en la cual verdaderamente está
presente y actúa la Iglesia de Cristo una, santa, católica y apostólica»
(Cf. CIC 369).
Durante este año, nos hemos esforzado
por vivir lo que la Iglesia universal nos pide y espera que seamos
como Iglesia particular de Engativá. A partir
del seis de Agosto de dos mil tres ha iniciado la historia de esta
porción del Pueblo de Dios, para hacer presente el Reino de Dios entre
nosotros. La presencia del Señor ha sido el baluarte que nos ha sostenido
y nos anima a realizar la labor evangelizadora en este sector de la
gran cuidad de Bogotá. Me permito hacer un sumario muy breve de mi
acción pastoral durante este año dos mil cuatro.
...Con el Pueblo de Dios
Como primer Obispo he querido tener
muy cercanos a mis sacerdotes, mediante el conocimiento personal,
el interés por cada uno de ellos, una actitud de diálogo, las visitas
a las distintas parroquias y los encuentros por tiempo de ordenación.
Puesto que las Comunidades Religiosas
son un potencial evangelizador y nuestra diócesis tiene 60 casas,
las he convocado y es mi deseo llegar a cada una de ellas, para estimularlas
e integrarlas en la tarea evangelizadora.
Los laicos han sentido la presencia
más cercana del Obispo, mediante la acogida de su pastor.
…Personas y Estructuras para
la Diócesis
Una tarea urgente que se presentó
fue proveer a la diócesis naciente con las personas y estructuras
necesarias para un buen funcionamiento de la curia diocesana. El nombramiento
del Canciller, el Vicario Episcopal de Pastoral, el Vicario de Religiosos,
el Vicario judicial, el Ecónomo y las distintas personas que cumplen
funciones concretas en la Curia, fortalecieron y pusieron en marcha
la personalidad de esta diócesis naciente. Además para responder a
la legislación canónica, establecí el Consejo de Consultores, el Consejo
Presbiteral, el Consejo económico y el Consejo de Arciprestes.
…Carta de Navegación
Desde mi llegada a la Diócesis
quise asumir el Plan de Pastoral al que llamaban Plan Zonal y con
el fin de dar cumplimiento a esta «carta de navegación pastoral»,
fue primordial constituir el Consejo de Pastoral Diocesano, compuesto
por Sacerdotes, Religiosos (as) y laicos, comprometidos en los distintos
ámbitos y niveles del Plan Diocesano.
…Como Empezamos
Para un mejor conocimiento de las
parroquias, me ha parecido bien iniciar la primera Visita Pastoral
en la Diócesis comenzando por el Arciprestazgo No.1 (Nuestra diócesis
tiene ocho), en la Parroquia de la Catedral San Juan Bautista de
la Estrada a finales del mes de Agosto. La visita Pastoral, tiene
tres objetivos: Conocer las personas que conforman las distintas parroquias,
animar la acción evangelizadora que en ellas se realiza y estimular
a los agentes de evangelización en su tarea pastoral.
Además, ante la necesidad de nuevas
parroquias debido al crecimiento de población en este sector de la
ciudad de Bogotá y en el municipio de Cota, estamos estudiando la
posibilidad de incluir en el Plan Maestro nuevos equipamientos de
culto y conformar nuevas comunidades cristianas.
Es un anhelo utilizar los medios
de comunicación de la mejor manera, por eso contamos con nuestro propio
boletín informativo: Buena Nueva, que se publica cada mes. En el horizonte
se vislumbra la posibilidad de participar en la creación de un canal
de televisión local y una acción constante en la radio.
Un reto grande es el trabajo vocacional
y la construcción de un convictorio donde se lleve a cabo la formación
de los futuros presbíteros de la Diócesis. Esta tarea es preferible,
debido a su gran magnitud, realizarla con prudencia, de tal manera
que, aunque vamos dando pequeños pasos, estos son decididos y firmes.
…Concluyendo
Este primer año ha sido de grandes frutos y esperanzas.
Comparto con la Iglesia de Colombia la preocupación por encontrar
caminos de reconciliación y de justicia que nos conduzcan a la paz.
Esta realidad la vamos consiguiendo si trabajamos con esmero y alegría
en el surco que nos correspondió trabajar.
Somos obreros, que cumpliendo bien
nuestro deber vamos aportando a la paz y al progreso de nuestra nación.
La Iglesia de Engativá se las juega todas
por Jesucristo, por la Paz, por la reconciliación. En compañía de
mis presbíteros y de los fieles de esta parte de la ciudad, empuñamos
las banderas del Evangelio trabajando con tesón y disciplina y tomando
la misión de heraldos. Como Juan Bautista clamamos sin cesar: “Conviértanse
porque el Reino de Dios está cerca” (Mt
3,2)