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Formación de catequistas
Temas para la catequesis

Dios nos llama a ser catequistas

 

Antes de iniciar la reflexi�n de este art�culo

Intenta recordar la manera en que Dios te llam� a ser catequista �Cu�ndo fue? �C�mo? �De qu� se vali� Dios para irrumpir en tu vida y llamarte?

�Te acuerdas de personas que supieron transmitirte la Palabra de Dios en tu vida? �Qui�nes te ense�aron las cosas de Dios, a�n sin tener un t�tulo de catequista, pero viviendo la misi�n de un catequista?

Busca en la Palabra de Dios los siguientes textos. Observa en ellos c�mo llama Dios y c�mo responden las personas.

  • Abraham�������� -��� G�n. 12, 1-5
  • Mois�s����������� -��� Ex. 3, 1-4, 17
  • Mar�a�������������� -��� Lc. 1, 26-38
  • Disc�pulos������ -��� Mc. 1, 16-20

�Encuentras elementos en com�n con tu vida? �Descubres nuevas maneras de llamado que pueden ayudarte a pensar si Dios te sigue llamando hoy?

Cuando compartimos nuestras experiencias de vida como catequistas, cuando somos capaces de revisar nuestra vocaci�n y descubrir la forma en que Dios nos ha llamado a cada uno... y meditamos nuestra vida a la luz de la Palabra siempre viva de la Biblia, aprendemos como:

Dios utiliza distintos medios para llamarnos:

  • nos llama a trav�s de personas
  • nos llama a trav�s de situaciones de la vida
  • nos llama a trav�s de se�ales o signos
Sentir el llamado de Dios, darse cuenta que Dios llama
  • Dios pasa por la vida de todos los d�as, hay que estar atento para escucharlo.
  • Tener la capacidad de descubrir la presencia de Dios.
  • Lo cotidiano, la vida de siempre, �se es el lugar que Dios elige para revelarse, para correr el velo y descubrirnos que est� pasando por ah�.

La vocaci�n es un proceso (tiene etapas, tiene momentos, se va viviendo)

  • El llamado de Dios es progresivo, nuestra vida es una historia de sucesivos llamados.
  • Hay que aprender a mirar la vida con otros ojos para encontrar las huellas de Dios en nuestro caminar.
  • La vocaci�n es camino, m�s que puerta de entrada, y se hace camino al andar...
  • Todos recibimos dones para que podamos vivir nuestra vocaci�n
  • Dios no nos deja solos, su garant�a es que �l est� junto a nosotros.
  • Todos hemos recibido mucho, hay que descubrir que recibi� cada uno, para ponerlo al servicio de los dem�s (par�bola de los talentos).
  • Dios nos llama constantemente, tambi�n nos va mostrando nuevos dones que no sab�amos que ten�amos.

A veces nos cuesta vivir la vocaci�n (dudas, miedos, incertidumbres)

  • El llamado de Dios siempre es un desaf�o, un cuestionamiento, un compromiso�
  • Decir s� al Se�or compromete la vida.
  • Las dudas, miedos e incertidumbres son parte del camino, nos ayudan a seguir buscando, nos recuerdan que nunca podremos encontrarlo todo, nos descubren nuestra esencia vital de peregrinos...
Leer la Biblia, la Palabra de Dios, nos ayuda a descubrir nuestra vocaci�n
  • Cuando leemos la Palabra encontramos ejemplos de personas que vivieron llamados parecidos a los nuestros.
  • Sus vidas nos muestran que es posible responder al Se�or e iniciar un camino de compromiso
  • Sus experiencias tambi�n nos hablan de un lento descubrir que quiere Dios de nosotros y un camino de respuesta que pasa por la vida y no por decir, de palabra, �Se�or, Se�or...� (la respuesta se da con la vida).
Nuestra respuesta al llamado de Dios es servir y ayudar con disposici�n y alegr�a
  • Dios llama para dar una misi�n, un compromiso, una tarea en bien de los dem�s.
  • La respuesta es estar disponible a la misi�n que El nos vaya mostrando.
  • La alegr�a en el servicio es signo de que nuestra entrega es sincera y fecunda.
Transmitir el mensaje de Dios y el amor de El

Dios nos llama para ser instrumentos de su mensaje y para colaborar con �l en la construcci�n de su Reino para mostrar con nuestro testimonio (porque a las palabras... se las lleva el viento) que nos ama y quiere que vivamos su amor construyendo la fraternidad real (porque nadie ama a Dios a quien no ve sino ama a su hermano al que ve).

Para trabajar en grupos

Dios nos llama a ser catequistas

Para reflexionar con la Palabra y la vida

  • Trabajar en peque�os grupos con las preguntas y textos que aparecen al principio del art�culo.
  • Si se pueden formar cuatro grupos, repartir un texto para cada uno.
  • Comentar con el grupo qu� conocemos del personaje b�blico del texto.
  • Hacer una lista de caracter�sticas de c�mo Dios llama y c�mo es�la respuesta de cada persona ante ese llamado.

Para la puesta en com�n

  • Escribir en un afiche, en dos columnas, las caracter�sticas que observamos del llamado y respuesta en el texto b�blico.
  • Escribir entre todos una oraci�n que relacione el texto le�do con la experiencia de catequista de los integrantes del grupo.

Plenario

  • �Qu� encontramos en com�n con nuestras vidas?
  • Compartir las oraciones.

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