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Formación de catequistas
Temas para la catequesis

La importancia del testimonio

La fe se transmite� a trav�s del testimonio y el ejemplo. Si revisamos nuestra historia seguramente podremos recordar varias personas que, mediante su testimonio de vida, nos acercaron al misterio del Dios de la Vida. Muchas veces no han sido grandes intelectuales los que nos han ense�ado el rostro de Dios sino personas sencillas, muchas de ellas en el hogar, el colegio, el barrio, la misi�n...

A la hora de transmitir la fe y contagiar a los dem�s la alegr�a del evangelio la herramienta m�s eficaz es el propio ejemplo.

Con mis obras te mostrar� mi fe

�Hermanos, si uno dice que tiene fe, pero no viene con obras, �de qu� le sirve? �Acaso lo salvar� esa fe? Si un hermano o una hermana no tienen con qu� vestirse ni qu� comer, y ustedes les dicen: �Que les vaya bien, cali�ntense y alim�ntense�, sin darles lo necesario para el cuerpo, �de qu� les sirve eso? Lo mismo ocurre con la fe: si no produce obras, muere solita. Y ser�a f�cil decirle a uno: �T� tienes tu fe sin obras. Mu�strame tu fe sin obras, y yo te mostrar� mi fe a trav�s de las obras�. Sant. 2, 14-18

El testimonio de vida, principal recurso pedag�gico del catequista

La carta de Santiago es muy clara al plantear la necesidad de acompa�ar la fe con obras que la muestren y lleven a la vida pr�ctica. El catequista, como servidor de la Palabra y pedagogo de la fe debe recordar siempre estas sencillas ense�anzas.

Lo que ense�amos con el ejemplo no se olvida f�cilmente. La pedagog�a de Jes�s est� llena de gestos y actitudes. Si recorremos los evangelios son muchas las ocasiones en que su manera de vivir despierta interrogantes en los disc�pulos, y esos interrogantes (profundos, existenciales) abren el camino al don de la fe.

Es com�n encontrar a muchos catequistas preocupados por la necesidad de actualizar sus recursos para ense�ar el evangelio. Y es muy bueno que as� sea, pues implica una toma de conciencia de su misi�n y responsabilidad. Pero a veces los recursos est�n m�s cercanos de lo que esperamos.

�Por qu� no planificar algunos encuentros de catequesis alrededor de acciones solidarias?

Los frutos de la sabidur�a se aprecian en la conducta, nos ense�a el mismo Santiago unos p�rrafos m�s adelante que la cita se�alada m�s arriba (Sant. 3, 13)

La forma de vivir del catequista, su manera de ser-para-los-dem�s, el ejemplo de su entrega y su servicio son herramientas privilegiadas para la transmisi�n de la fe. Quien ha de confiar y creer en una persona que no muestra con su vida lo que ense�a con sus palabras. Vivimos un tiempo hist�rico en el que las palabras est�n muy devaluadas.

Estamos acostumbrados a escuchar grandes discursos y promesas de cambio... que quedan en la nada e incrementan el escepticismo de la gente. Por esto es tan importante ense�ar con los hechos y el testimonio. Adem�s de seguir los pasos del Se�or, que pas� haciendo el bien y nos ense�� con su vida, respondemos a una situaci�n hist�rica.

En los cursos y talleres para catequistas, cuando hablamos de este tema, siempre dejo estos interrogantes:

� �Cu�ntos libros de la madre Teresa has le�do?

� �Qu� recuerdas de ella?

� �Por qu� su ense�anza del evangelio es tan transparente?

En la ense�anza de la fe es necesario siempre volver a lo simple, a la sencillez del evangelio vivido todos los d�as... que tal vez sea mucho m�s exigente y comprometido que hablar con palabras complicadas y dif�ciles.

Para rumiar el texto y rezar la vida

La importancia del testimonio

Relee las palabras de la carta de Santiago.
� �Qu� te ha llamado la atenci�n?
� �Puedes relacionar el texto con tu vida personal y de catequista?
� Tus obras... �ser�an capaces de generar fe y adhesi�n a Jes�s en los dem�s?
� �Qu� obras concretas debes vivir como catequista comprometido en el anuncio y transmisi�n del evangelio de Jes�s?
� �Qu� cambios debes hacer en tu manera de hacer catequesis para incorporar lo que la Palabra de Dios nos se�ala?

Mis manos abiertas

Ens��ame Se�or

a vivir mi fe todos los d�as,

en las cosas sencillas y cotidianas.

Ens��ame Se�or

a transmitir mi fe todos los d�as

con gestos sinceros, con manos abiertas.

Ens��ame Se�or

a contagiar a otros

el esp�ritu del Evangelio.

A hacer el bien para que venga el Reino.

Ens��ame Se�or

a ser un espejo de lo que creo,

A mostrar con mis obras

La fe que da sentido a mi vida.

Que as� sea, Se�or.

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