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La pedagog�a de la fe: ense�ar como Jes�s para vivir como
El
La catequesis nace de la acci�n de la Palabra de Dios y vive para anunciarla
y transmitirla a los dem�s.
En la catequesis el evangelio es central. Y el evangelio, sabemos, es una buena
noticia que nace de la vida y de la persona de Jes�s. Por ello,
cuando pensamos en metodolog�a catequ�stica, es decir, las mejores
maneras de hacer catequesis, no podemos dejar de partir de la
vida.
La pedagog�a de Dios nos muestra c�mo iniciar y llevar adelante un proceso de
aprendizaje, crecimiento y maduraci�n en la fe.
La catequesis asume la tarea de:
- Iniciar en la fe y desarrollar un proceso de crecimiento en la fe
e inserci�n en una comunidad concreta.
- Anunciar, transmitir
y educar en los valores del Evangelio de Jes�s, la Buena Noticia
que permite vivir actitudes m�s humanas, fraternas y solidarias,
para la construcci�n del Reino.
Para llevar adelante su tarea los catequistas reconocen a Jes�s como modelo a
seguir. Su vida nos transmite las claves para invitar, iniciar
y profundizar un proceso de crecimiento en la fe. Un camino de
fe. Volviendo los ojos a Jes�s encontraremos pautas para seguir,
condiciones para recrear, opciones para continuar...
En la catequesis, se trata
de ense�ar como Jes�s lo hizo, para vivir como Jes�s vivi�. La
catequesis no es solamente una transmisi�n de conocimientos sino,
especialmente, la transmisi�n de una fe y una manera de vivir
inspirada y animada por el Evangelio.
Por esto, es importante partir siempre de la vida, iluminarla con la Palabra
de Dios, expresarla en la oraci�n y en las celebraciones de la
comunidad, para volver a la vida y manifestar, con obras y compromisos
concretos, esa vida nueva que recibimos por la acci�n de la Palabra.
La catequesis centrada en Jes�s y en su Palabra
tendr� como objetivos:
- formar la fe
- invitar a la conversi�n
- animar la esperanza
- integrar a la comunidad
- promover el compromiso
Para lograrlo es importante:
Partir de la vida
- Conocer a nuestros catequizandos
- Partir de la situaci�n concreta que se
vive y que viven los integrantes del grupo de catequesis.
- Analizar la realidad. Hacer una lectura
evang�lica de los sucesos y de los diferentes aspectos de la
vida (social, econ�mico, pol�tico, familiar).
Iluminar con la Palabra de Dios
- Conocer la Palabra, que es conocer a Jes�s,
conocer a Dios y a su mensaje.
- Leer y meditar la Palabra
- Buscar en ella criterios para discernir
la realidad y las situaciones que vivimos.
- Dejarse interpelar y cuestionar por la
Palabra, para generar el cambio interior y la conversi�n.
Expresar en oraci�n y celebraci�n
- Promover la actitud de apertura y escucha
a lo que Dios nos habla.
- Estimular el di�logo con Dios.
- Ense�ar la capacidad de ofrecer, dar gracias
y pedir en la oraci�n.
- Celebrar la vida y la presencia de Dios
en la vida.
- Promover una vida sacramental vivida en
comunidad.
- Comprometerse en obras concretas
- Promover la expresi�n del cambio en actitudes,
gestos y hechos concretos.
- Animar a la solidaridad y la b�squeda de
la justicia.
- Estimular el compromiso activo, constante,
paciente, eficaz en el amor concreto por el otro, especialmente
por los que m�s sufren.
... y el compromiso, la vida de fe concretada en lo cotidiano, la Palabra meditada,
orada y celebrada, ir�n despertando nuevas situaciones de vida,
para discernir por donde pasa la vida seg�n el Esp�ritu, y as�
continuar un proceso catequ�stico permanente, para aprender siempre
m�s a ser disc�pulos y seguidores de Jes�s.
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