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LA
AFILIACI�N DEL CUATRIENIO TEOL�GICO DEL SEMINARIO A LA FACULTAD
DE TEOLOG�A DE LA UNIVERSIDAD JAVERIANA
�ES UN HECHO!
El pasado tres de Marzo nuestro Seminario se vistió
de fiesta pues la Facultad de Teolog�a de la Universidad Javeriana
confirió por primera vez, el t�tulo de Bachilleres eclesi�sticos
en Teolog�a a los Seminaristas que culminan su Ciclo Teol�gico
en el Seminario, seg�n el esp�ritu de la afiliaci�n que la Congregaci�n
de la Educaci�n Cat�lica concedi� a trav�s del Decreto del 1�
de Abril de 2002 (Prot. Num. 1308/99).
La afiliaci�n representa apenas el primer paso
del largo camino de reflexi�n, estudio y� gesti�n que el Seminario
adelanta con miras a constituir, desde el punto de vista acad�mico,
Facultades de Filosof�a y Teolog�a.
La creaci�n de dichas Facultades en el Seminario,
es uno de los proyectos de nuestro Arzobispo Cardenal Pedro Rubiano.
En el Itinerario que la Iglesia traza (cf. Juan Pablo II, Sapientia
Cristiana, Art. 45 - 47)� para la creaci�n de nuevas facultades,
existen ad experimentum, antes de pasar a su confirmaci�n
definitiva, las modalidades de la afiliaci�n, la agregaci�n�
y la incorporaci�n.
Las condiciones de la afiliaci�n se refieren
sobre todo al n�mero y a la cantidad de los profesores, al plan
de estudio, a la biblioteca y al deber de la Facultad afiliante
de asistir al Instituto afiliado.
La agregaci�n es la uni�n con una Facultad
de un Instituto, que s�lo abarque el primero y el segundo ciclo
(pregrado y especializaci�n respectivamente), con el fin de conseguir
a trav�s de la facultad los correspondientes grados acad�micos.
La incorporaci�n es la inserci�n de un
Instituto que abarque el segundo o tercer ciclo (Doctorado) con
el fin de conseguir mediante la Facultad los correspondientes
grados acad�micos.
La iniciativa del Se�or Arzobispo Cardenal Rubiano
busca, por una parte reconocer la validez eclesi�stica y civil
que los estudios acad�micos brindados por el Seminario poseen
y, por otra, tender hacia una todav�a mayor calificaci�n de los
mismos en orden a encaminarnos, como la comunidad educativa que
somos, hacia lo mejor.
Obviamente la afiliaci�n ya concedida no significa
ni la absorci�n del Seminario por parte de la Universidad, ni
tampoco la p�rdida para el Seminario de su identidad. Se trata
m�s bien de formalizar e intensificar la rec�proca colaboraci�n
que la Universidad y el Seminario se han venido prestando a lo
largo de sus no ajenas historias.
Concedida la afiliaci�n, nos encaminamos ahora
hacia el reconocimiento civil y eclesi�stico de nuestros estudios
como Licenciatura en Teolog�a, lo cual requerir� de nuestra parte
resolver nuevas y mayores exigencias de orden pedag�gico y de
investigaci�n sobre todo. Nuestras respuestas tendr�n que guardar
necesaria correspondencia con un renovado proyecto de formaci�n.
Queremos aprovechar la oportunidad que se presenta para ir m�s
all� de lo coyuntural y repensar lo global-estructural del Seminario.
Seguro que saldremos renovados.
Por Germ�n Medina Acosta
Director Acad�mico
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