EL
BANCO DE ALIMENTOS
UN SIGNO DEL BUEN SAMARITANO EN LA CIUDAD
Daniel Saldarriaga Pbro.
Director
Fundaci�n Banco Arquidiocesano de Alimentos
Al iniciar el a�o 2001, Juan Pablo II hizo llegar
a todos en la Iglesia su carta enc�clica: “Novo Millennio
Ineunte�. Entre sus llamados y propuestas, manifest� tambi�n
el deseo de dar lugar a obras-testimonio en la que los fieles
manifestaran su compromiso en favor de los m�s necesitados;
fue por ello que el Se�or Arzobispo Pedro Pubiano S�enz, decidi�
reproducir en la Arquidi�cesis la experiencia de los as� llamados
�Bancos de alimentos�.
�De qu� se trata?
Se trata de una experiencia que se viene desarrollando
en Europa desde hace m�s de cuarenta a�os. Esta experiencia
al parecer tuvo su origen en los Estados Unidos, cuando una
mujer que hab�a quedado sola y que procuraba el sustento de
sus nueve hijos, observ� que los grandes almacenes ten�an una
puerta por donde se les daba salida a los productos ya muy maduros
o afectados en su presentaci�n o cercanos a la fecha de vencimiento
o de baja rotaci�n pero que pod�an ser utilizados todav�a. Entonces
ella pens� en solicitarlos y aprovecharlos. Esta misma
mujer, comunic� despu�s su descubrimiento a otras mujeres que
viv�an similares situaciones. Posteriormente el se�or Von
Hengel asumi� la idea configur�ndola y promovi�ndola, hasta
el punto de convertirla en una oportunidad de tender un puente
entre la abundancia y la escasez.
La experiencia
en Europa
La iniciativa fue llevada a Europa, donde se
desarroll� r�pidamente.. Hoy existen
en Francia cerca 72 bancos muy bien articulados entre s�; se
desarrollan actividades buscando recursos y excedentes alimenticios,
lo cual permite que una persona necesitada pueda llegar a cualquier
alcald�a para buscar ayuda y ser remitida al lugar m�s cercano
de asistencia.
En Madrid, existen 41 bancos apoyados por los
ayuntamientos. Muchas industrias, almacenes y personas se han
vinculado a ellos. La manera como operan en Espa�a es similar
a la del resto de Europa y de Norte Am�rica: muchos voluntarios
se hacen presentes en distintos �mbitos con el fin de combatir
con los m�nimos recursos, el denigrante flagelo del hambre.
En Europa se elige entre los voluntarios un
Presidente por cada Banco; y entre todos los presidentes de
los Bancos eligen el Presidente nacional, quien los representa
en el gran organismo de la Federaci�n de Bancos de Alimentos
de la Uni�n Europea. Esta Federaci�n ha logrado no s�lo conseguir
productos de dif�cil comercializaci�n, sino tambi�n productos
expresamente elaborados por industrias benefactoras.
La experiencia
en M�xico
Hacia 1989, un hombre de Guadalajara que se
hab�a dedicado a la agricultura, tuvo noticias acerca de los
buenos resultados de su cosecha y entonces se dio cuenta de
que la cosecha sobrepasaba sus expectativas de ventas y de exportaci�n.
Fue en ese momento cuando en di�logo con un amigo de la Caritas de Guadalajara, conoci� que pod�a ayudar a la creaci�n
de un banco de Alimentos. Ninguno sab�a lo que se hacia en los
Estados Unidos, Canad� y Europa. Decidieron as� recrearlo pensando
en que dichos excedentes no afectaran los precios y que se pudieran
aprovechar adecuadamente buscando hacerlos llegar a hombres
y mujeres que por carecer de recursos no pod�an adquirir los
alimentos b�sicos.
De
esta manera la idea de los Bancos de alimentos cambi�
y se marc� una nueva etapa de su historia. Lo nuevo fue que
la iniciativa de los bancos comienza a estar de la mano de la
Iglesia y va a permitir ser concebida como una obra de solidaridad.
Lo que de manera gratuita se entregaba en los otros bancos,
Guadalajara estim� necesario un aporte solidario, para que que
el Banco fuera autosuficiente y viable. A la vez, busc� que
las personas que recibieran la ayuda no sintieran que se les
regalaba “las sobras”, y como reacci�n dejaran perder
los productos.
Muy pronto esta idea se fue comunicando y en
otras ciudades nacieron bancos de alimentos, lo que dio lugar
en 1995 a realizar la Asociaci�n Mexicana de Bancos de Alimentos
“AMBA”, un gran organismo que integra, capacita,
apoya y orienta a 46 bancos que en la actualidad se extienden
por todo el pa�s y que mueven m�s de 35’000.000 de kilos
de alimento cada a�o. Han logrado incursionar en las grandes
industrias permitiendo adem�s que los excedentes no aumenten
la penosa carga de basuras que genera un pa�s en donde el 50%
de poblaci�n est� por debajo de los �ndices de pobreza y 25%
en estado de marginalidad. La AMBA, ha trabajado con intelectuales
y legistas normas para que el estado incentive el apoyo y, sansione
al que destruya productos que son humanamente consumibles.
La experiencia
en Colombia
Entre los a�os 1998 - 1999, en Medell�n se tuvo
conocimiento de la AMBA. Desde aquella �poca la AMBA se alegra
por el inter�s que Colombia manifiesta en el desarrollar de
esta idea.
En Octubre de 1999, con la Pastoral Social de
Medell�n, algunos empresarios, hombres y mujeres de buena voluntad,
naci� la obra: C�ritas Arquidiocesana Banco de
Alimentos “CARAMBA”. Posteriormente en Cali la obra
result� acogida d�ndose lugar al Banco Arquidiocesano
de Alimentos de Cali.
Luego la Pastoral Social present� la experiencia
a la Conferencia Episcopal de Colombia y muy pronto se crearon
7 bancos m�s. La generosidad de Medell�n y Cali permiti� difundir
la experiencia en otras Di�cesis.
Comenzando el 2001 el Se�or Cardenal Pedro Rubiano S�enz hizo en Bogot� un llamado a algunos empresarios
para que respaldaran esta obra. Este llamado dio origen al nacimiento
de la Fundaci�n Banco Arquidiocesano
de Alimentos, el 8 de Mayo de 2001: una obra de la Arquidi�cesis
de Bogot� y de la empresa privada a favor de los m�s vulnerables
de nuestra ciudad.
Contamos desde los inicios, con el apoyo de
la empresa privada. En el logo de
la Fundaci�n se habla de la Caridad Rentable apuntando al llamado
del Santo Padre que pide una caridad organizada y eficiente,
que mire al hombre como ser integral.
En el primer semestre del 2002 se prestaron
los servicios con el apoyo 252 instituciones. En Octubre de
2002 el Banco fue nominado y galardonado con el premio Portafolio
en la categor�a de “Aporte a la Comunidad”.
Comenzando el 2003 naci� el Departamento de
Acci�n Social, que ha creado una gran red en la que se articula
el trabajo de 38 empleados, 20 voluntarios, 14 trabajadoras
sociales, 10 universidades, 350 instituciones y m�s de 44.000
personas que se ven favorecidas por esta acci�n de la Iglesia
”Buen Samaritano” en la ciudad.
Del milagro
del compartir al milagro de la paz
�Si
al que muere de hambre no le das de comer, lo est�s ayudando
a matar” dice una m�xima. El hambre es una forma abominable
de violencia y en este campo del hambre tenemos mucho por hacer.
La solidaridad es una necesidad entre los seres humanos y para
cada uno de los creyentes en Cristo resulta adem�s un imperativo
de la fe.
Los rostros de Cristo que nos presentan los
documentos de Puebla y Santo Domingo nos apremian a ser conscientes
de nuestra responsabilidad con el hermano. Hoy como ayer, Jes�s
cuenta con personas como el joven del Evangelio que ofrece sus
cinco panes y sus dos peces para que el Se�or realice el milagro
del compartir. Por eso con alegr�a registramos que se hayan
entregado hoy mas de 7’000.000
de kilos de alimentos y 3’000.000 de productos. Con obras
as�, sin paternalismo y haciendo tejido social, es posible encontrar
caminos de paz.
DESTACADO
EL BANCO DE ALIMENTOS
UN SIGNO DEL BUEN SAMARITANO EN BOGOT�
DATOS
De
enero de 2002 a agosto de 2003 se han recibido 425.532 Kilos
de grano por un valor de
$
378.157.547 y 505.233 Kilos de papa por un valor de $ 449.571.973.
En
el a�o 2002 se entregaron 2.972.099 kilos de alimentos, y en
lo que va del a�o 2003 son 3.041.386 los que ya se han distribuido.
En
el a�o 2001 fueron 70 las instituciones beneficiadas, este a�o
de 2003 son 334 las que vienen recibiendo ayuda.
Cerca
de diez universidades, institutos de educaci�n superior y empresas,
cooperan con el Banco de Alimentos a trav�s del dise�o y ejecuci�n
de proyectos en �mbitos tales como: gesti�n humana, higiene
y conservaci�n de alimentos; selecci�n, manipulaci�n y preparaci�n
de alimentos; nutrici�n, diet�tica, finanzas, sistemas de red,
m�sica, desarrollo humano, manejo ambiental y sanitario, difusi�n
de medios de comunicaci�n, refuerzo escolar.