|
IGLESIA CARISM�TICA:
AVIVA
EL FUEGO DEL DON QUE DIOS TE DIO
Al hablar de la Iglesia Carism�tica, nos referimos
al pueblo cristiano sobre el cual el Esp�ritu difunde carismas
en orden al bien de la comunidad. San Pablo consider� que la presencia
de los carismas son signos de la vitalidad y dinamismo de la gracia
divina dentro del pueblo cristiano (1Cor 12,4-12.28.31, Ef 4,11).
Esto hace que la Iglesia, como primera favorecida de los regalos
divinos y responsable de guiar el pueblo de Dios, est� en un contin�o
discernimiento sobre cada uno de sus miembros a fin no apagar
el Esp�ritu, sino examinarlo y quedarse con lo bueno de estos
(LG 12).
Lo anterior desemboca en la reflexi�n del cuerpo
m�stico de Cristo, ya que en �ste hay muchos miembros, que aunque
distintos, conforman una unidad (Cfr.1Cor 12,19s). As�, la Iglesia
que es una, contiene diversos carismas los cuales el Esp�ritu
ha suscitado, y en los cuales revela su propio misterio. En ella,
la diversidad de sus miembros no extingue la unidad del cuerpo,
por el contrario, la enriquece y la complementa.
Por esta raz�n mujeres y hombres, a quienes Dios
ha dado dones similares, se congregan para poner al servicio de
la Iglesia sus carismas. De tal forma, la Iglesia de Bogot� adem�s
de las distintas comunidades religiosas que la asisten y trabajan
en ella, cuenta con diversos grupos laicales como Los Cursillos
de Cristiandad, Los Equipos de Nuestra Se�ora, varios grupos y
asociaciones juveniles e infantiles como la Infancia Misionera
y AJAM, y los movimientos de alabanza y adoraci�n, etc.; Inclusive
algunas fraternidades sacerdotales como San Francisco de Sales,
el Instituto de Jes�s Adolescente (Tihamer) entre otros. Todos
estos junto con los muchos m�s grupos que hay, reflejan la efusi�n
de la gracia divina en medio de nosotros.
����������� En consecuencia, toda la Iglesia es
Carism�tica y cada una de las partes que la integran, conforman
el cuerpo m�stico de Cristo del que nos habla San Pablo. Por tanto,
al ser nosotros participes de ella por el bautismo, estamos llamados
Avivar el fuego del Don que Dios nos- dio (2Tim 1,
6). Es decir que, por la gracia y derramamiento del Esp�ritu
Santo, cada uno de nosotros posee unos dones que debe cultivar
y poner al servicio de la Iglesia, respondiendo con creces e intereses
al bien y a la gracia recibida.
Atendamos pues los diversos movimientos que posee
nuestra Iglesia, reconociendo en cada uno de ellos los miembros
del cuerpo de Cristo y la eficacia del Esp�ritu actuante en ella.
Para esto, reconozcamos y valoremos los numerosos dones y gracias
divinas que el Esp�ritu concede a los hombres en orden a la edificaci�n
de la Iglesia, al bien de los hombres, al servicio y crecimiento
de la comunidad, y a las necesidades del mundo.
NICOL�S TUTA
Seminarista de Pastoral Vocacional
COMENTARIO:
El Esp�ritu Santo es el principio
de toda acci�n vital en las diversas partes del cuerpo del Cristo.
�l mediante los sacramentos nos cura y nos hace crecer, �l por
las virtudes que confiere a cada uno de nosotros nos da herramientas
para obrar bien, y por las m�ltiples gracias especiales (llamadas
carismas), nos mantiene preparados y dispuestos a asumir diversas
tareas o ministerios que contribuyan al renovar y construir m�s
y m�s la Iglesia; a �l que es el abogado frente al Padre, pid�mosle
que nos d� la atenci�n y virtud de contemplar a Cristo en el Sant�simo
Sacramento del Altar.
EXPOSICI�N DEL SANT�SIMO
CANTO: Protegido (Cuando yo est�
angustiado y vac�o
)
INCENSACI�N
Bendito, adorado y alabado sea
Jes�s... (3 veces)
SALUDO DEL PRESIDENTE
Hermanos, en esta hora santa
en la que contemplaremos el cuerpo de Cristo que se ha hecho presente
por la invocaci�n del Esp�ritu Santo, un�monos en completa adoraci�n
para alabar al Se�or. Agradezcamos por los carismas que �l ha
difundido en su iglesia y pidamos a �l que siga repartiendo su
gracia y llamando obreros a trabajar a su mies.
RESPONSORIO BREVE
R/. El Esp�ritu Santo, Aleluya.
Os lo ense�ar� todo
Os consolar� y os recordar� mis palabras
Os llenar� de sus gracias
Padre Santo, sigue enriqueci�ndonos
con los dones y gracias de tu Esp�ritu, haz que unidos a �l, explotemos
nuestros carismas trabajando incesantemente por el evangelio,
y nos unamos en profunda comuni�n como un solo cuerpo, por Jesucristo
nuestro Se�or. Am�n.
AYUDAS CATEQU�TICAS.
Despu�s de dejar un tiempo prudente
para la adoraci�n y la oraci�n personal, se acercar�n al lugar
donde est� expuesto el Sant�simo un representante de cada uno
de los grupos parroquiales. Cada uno elevar� una breve oraci�n
de acci�n de gracias al Se�or por los dones que le ha dado a los
miembros de su grupo pastoral. Por ejemplo, el representante de
los catequistas agradecer� por el don y el llamado que le ha hecho
el Se�or, de anunciar el evangelio en la preparaci�n de los diferentes
sacramentos en los que acompa�an. As� sucesivamente Ministros
de la M�sica, los Ministros de la comuni�n, los de la Infancia
Misionera, etc.
A continuaci�n el presidente
proclama el siguiente himno. Se recomienda que con anterioridad
se le haya dado una copia de �ste a cada uno de los asistentes
a la Hora Santa.
Ven creador, Esp�ritu amoroso
Ven y visita el alma que a ti clama
Y con tu soberana gracia inflama
Los pechos que criaste poderoso
T� que eres llamado abogado fiel
Del Alt�simo don, perenne fuente
De vida eterna, caridad ferviente
Espiritual unci�n, fuego sagrado
T� te infundes al alma en siete
dones
Fiel promesa del Padre soberano
T� eres el dedo de su diestra mano
T� nos dictas palabras y razones
Ilustra con tu luz nuestros sentidos
Del coraz�n ahuyenta la tibieza
Haznos vencer la corporal flaqueza
Con tu eterna virtud fortalecidos
Por ti al Padre y al hijo conozcamos
presente aqu� entre los hermanos
sacramento y alimento de vida eterna
con amor, fe� y esperanza
siempre buena.
Am�n.
CANTO: Si el Esp�ritu de Dios
se mueve en m� yo canto como David
COMENTARIO A LA LECTURA
San Pablo nos muestra que la
validez fundamental de los carismas est� en que son signos
de vitalidad y dinamismo del favor y la gracia divina dentro del
pueblo cristiano. Dios al concederlos nos impulsa a ponerlos al
servicio de la comunidad.
LECTURA DE LA PALABRA� (1Cor 12, 4-7.12. 27)
Hay diversidad de carismas, pero
un mismo Esp�ritu; diversidad de ministerios pero un mismo Se�or;
diversidad de actuaciones, pero un mismo Dios que obra todo en
todos. A cada cual se le otorga la manifestaci�n del Esp�ritu
para provecho com�n. Todas estas cosas las obra un mismo Esp�ritu
distribuy�ndolas a cada uno en particular seg�n su voluntad.
Pues del mismo modo que el cuerpo es uno aunque
tiene muchos miembros, as� todos los miembros a pesar de su pluralidad
no forman m�s que un solo cuerpo. Por eso,� Dios puso a cada uno
como miembro del cuerpo seg�n su voluntad. Pues si todo se redujera
a un solo miembro, �d�nde quedar�a el cuerpo?. Ustedes pues, forman
el cuerpo de Cristo y cada uno es miembro de ese cuerpo.
Palabra de Dios.
(Despu�s de la lectura se puede
leer el pr�logo de este folleto o bien hacer una reflexi�n de
la lectura. A continuaci�n se pueden realizar las ayudas catequ�ticas
propuestas anteriormente con el texto B�blico).
ORACI�N DE FIELES
Presidente: Oremos a Dios Padre
que por medio de Cristo ha congregado a la iglesia, diciendo suplicantes
�����������
Conc�denos Se�or, tu Esp�ritu Santo
Por la Iglesia, el Papa Juan
Pablo II, los obispos, presb�teros y di�conos, para que gu�en
con sabidur�a y prudencia tu pueblo siendo buenos administradores
de los dones que suscitas.
Por los gobernantes, para que
ofrenden sus cualidades y est�n siempre atentos a construir un
mundo nuevo en la justicia y la paz.
Por todos los laicos, para que
unidos por el bautismo, sean testimonio cristiano de una misma
Iglesia, un solo coraz�n y una sola alma.
Por los ministros de nuestra
Iglesia, para que acrecientes en ellos sus dones y el �nimo de
servir a la comunidad.
�(Se pueden a�adir algunas intenciones
libres)
Presidente: Por eso, sinti�ndonos asistidos por
la gracia y fuerza de l Esp�ritu Santo, dirijamos al Padre� la
oraci�n que el mismo Jesucristo nos ense��. Padre Nuestro
ALABANZAS
Bendito sea Dios, Trinidad Santa
Bendito sea el Padre Celestial
Bendito sea Jesucristo, Hijo unig�nito
del Padre
Bendito sea Jesucristo, verdadero Dios
y verdadero Hombre
Bendito sea Jesucristo en el Sant�simo
Sacramento del altar
Bendito sea el Esp�ritu Santo consolador
Bendita sea la Virgen Mar�a, Madre de
Dios y Madre Nuestra
Bendito sea San Jos� su sant�simo esposo
Bendito sea Dios en sus �ngeles y en sus
santos.
|