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VEN Y S�GUEME
COORDINACI�N ARQUIDIOCESANA DE PASTORAL VOCACIONAL
Bogot�, D.C.���������������������� Junio de 2003�������������������� A�o 10������ Bolet�n No. 112
 
IGLESIA CARISM�TICA:

“AVIVA EL FUEGO DEL DON QUE DIOS TE DIO”

Al hablar de la Iglesia Carism�tica, nos referimos al pueblo cristiano sobre el cual el Esp�ritu difunde carismas en orden al bien de la comunidad. San Pablo consider� que la presencia de los carismas son signos de la vitalidad y dinamismo de la gracia divina dentro del pueblo cristiano (1Cor 12,4-12.28.31, Ef 4,11). Esto hace que la Iglesia, como primera favorecida de los regalos divinos y responsable de guiar el pueblo de Dios, est� en un contin�o discernimiento sobre cada uno de sus miembros a fin “no apagar el Esp�ritu, sino examinarlo y quedarse con lo bueno de estos (LG 12)”.

Lo anterior desemboca en la reflexi�n del cuerpo m�stico de Cristo, ya que en �ste hay muchos miembros, que aunque distintos, conforman una unidad (Cfr.1Cor 12,19s). As�, la Iglesia que es una, contiene diversos carismas los cuales el Esp�ritu ha suscitado, y en los cuales revela su propio misterio. En ella, la diversidad de sus miembros no extingue la unidad del cuerpo, por el contrario, la enriquece y la complementa.

Por esta raz�n mujeres y hombres, a quienes Dios ha dado dones similares, se congregan para poner al servicio de la Iglesia sus carismas. De tal forma, la Iglesia de Bogot� adem�s de las distintas comunidades religiosas que la asisten y trabajan en ella, cuenta con diversos grupos laicales como Los Cursillos de Cristiandad, Los Equipos de Nuestra Se�ora, varios grupos y asociaciones juveniles e infantiles como la Infancia Misionera y AJAM, y los movimientos de alabanza y adoraci�n, etc.; Inclusive algunas fraternidades sacerdotales como San Francisco de Sales, el Instituto de Jes�s Adolescente (Tihamer) entre otros. Todos estos junto con los muchos m�s grupos que hay, reflejan la efusi�n de la gracia divina en medio de nosotros.

����������� En consecuencia, toda la Iglesia es Carism�tica y cada una de las partes que la integran, conforman el cuerpo m�stico de Cristo del que nos habla San Pablo. Por tanto, al ser nosotros participes de ella por el bautismo, estamos llamados “Avivar el fuego del Don que Dios –nos- dio (2Tim 1, 6)”. Es decir que, por la gracia y derramamiento del Esp�ritu Santo, cada uno de nosotros posee unos dones que debe cultivar y poner al servicio de la Iglesia, respondiendo con creces e intereses al bien y a la gracia recibida.

Atendamos pues los diversos movimientos que posee nuestra Iglesia, reconociendo en cada uno de ellos los miembros del cuerpo de Cristo y la eficacia del Esp�ritu actuante en ella. Para esto, reconozcamos y valoremos los numerosos dones y gracias divinas que el Esp�ritu concede a los hombres en orden a la edificaci�n de la Iglesia, al bien de los hombres, al servicio y crecimiento de la comunidad, y a las necesidades del mundo.

NICOL�S TUTA
Seminarista de Pastoral Vocacional

COMENTARIO:

El Esp�ritu Santo es el principio de toda acci�n vital en las diversas partes del cuerpo del Cristo. �l mediante los sacramentos nos cura y nos hace crecer, �l por las virtudes que confiere a cada uno de nosotros nos da herramientas para obrar bien, y por las m�ltiples gracias especiales (llamadas carismas), nos mantiene preparados y dispuestos a asumir diversas tareas o ministerios que contribuyan al renovar y construir m�s y m�s la Iglesia; a �l que es el abogado frente al Padre, pid�mosle que nos d� la atenci�n y virtud de contemplar a Cristo en el Sant�simo Sacramento del Altar.

EXPOSICI�N DEL SANT�SIMO

CANTO: Protegido (Cuando yo est� angustiado y vac�o…)

INCENSACI�N

Bendito, adorado y alabado sea Jes�s... (3 veces)

SALUDO DEL PRESIDENTE

Hermanos, en esta hora santa en la que contemplaremos el cuerpo de Cristo que se ha hecho presente por la invocaci�n del Esp�ritu Santo, un�monos en completa adoraci�n para alabar al Se�or. Agradezcamos por los carismas que �l ha difundido en su iglesia y pidamos a �l que siga repartiendo su gracia y llamando obreros a trabajar a su mies.

RESPONSORIO BREVE

R/. El Esp�ritu Santo, Aleluya.

Os lo ense�ar� todo
Os consolar� y os recordar� mis palabras
Os llenar� de sus gracias

Padre Santo, sigue enriqueci�ndonos con los dones y gracias de tu Esp�ritu, haz que unidos a �l, explotemos nuestros carismas trabajando incesantemente por el evangelio, y nos unamos en profunda comuni�n como un solo cuerpo, por Jesucristo nuestro Se�or. Am�n.

AYUDAS CATEQU�TICAS.

Despu�s de dejar un tiempo prudente para la adoraci�n y la oraci�n personal, se acercar�n al lugar donde est� expuesto el Sant�simo un representante de cada uno de los grupos parroquiales. Cada uno elevar� una breve oraci�n de acci�n de gracias al Se�or por los dones que le ha dado a los miembros de su grupo pastoral. Por ejemplo, el representante de los catequistas agradecer� por el don y el llamado que le ha hecho el Se�or, de anunciar el evangelio en la preparaci�n de los diferentes sacramentos en los que acompa�an. As� sucesivamente Ministros de la M�sica, los Ministros de la comuni�n, los de la Infancia Misionera, etc.

A continuaci�n el presidente proclama el siguiente himno. Se recomienda que con anterioridad se le haya dado una copia de �ste a cada uno de los asistentes a la Hora Santa.


Ven creador, Esp�ritu amoroso
Ven y visita el alma que a ti clama
Y con tu soberana gracia inflama
Los pechos que criaste poderoso

T� que eres llamado abogado fiel
Del Alt�simo don, perenne fuente
De vida eterna, caridad ferviente
Espiritual unci�n, fuego sagrado

T� te infundes al alma en siete dones
Fiel promesa del Padre soberano
T� eres el dedo de su diestra mano
T� nos dictas palabras y razones

Ilustra con tu luz nuestros sentidos
Del coraz�n ahuyenta la tibieza
Haznos vencer la corporal flaqueza
Con tu eterna virtud fortalecidos

Por ti al Padre y al hijo conozcamos
presente aqu� entre los hermanos
sacramento y alimento de vida eterna
con amor, fe� y esperanza
siempre buena.

Am�n.


CANTO: Si el Esp�ritu de Dios se mueve en m� yo canto como David…

COMENTARIO A LA LECTURA

San Pablo nos muestra que la validez fundamental de los carismas est� en que son signos de vitalidad y dinamismo del favor y la gracia divina dentro del pueblo cristiano. Dios al concederlos nos impulsa a ponerlos al servicio de la comunidad.

LECTURA DE LA PALABRA� (1Cor 12, 4-7.12. 27)

Hay diversidad de carismas, pero un mismo Esp�ritu; diversidad de ministerios pero un mismo Se�or; diversidad de actuaciones, pero un mismo Dios que obra todo en todos. A cada cual se le otorga la manifestaci�n del Esp�ritu para provecho com�n. Todas estas cosas las obra un mismo Esp�ritu distribuy�ndolas a cada uno en particular seg�n su voluntad.

Pues del mismo modo que el cuerpo es uno aunque tiene muchos miembros, as� todos los miembros a pesar de su pluralidad no forman m�s que un solo cuerpo. Por eso,� Dios puso a cada uno como miembro del cuerpo seg�n su voluntad. Pues si todo se redujera a un solo miembro, �d�nde quedar�a el cuerpo?. Ustedes pues, forman el cuerpo de Cristo y cada uno es miembro de ese cuerpo.

Palabra de Dios.

(Despu�s de la lectura se puede leer el pr�logo de este folleto o bien hacer una reflexi�n de la lectura. A continuaci�n se pueden realizar las ayudas catequ�ticas propuestas anteriormente con el texto B�blico).

ORACI�N DE FIELES

Presidente: Oremos a Dios Padre que por medio de Cristo ha congregado a la iglesia, diciendo suplicantes

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Conc�denos Se�or, tu Esp�ritu Santo

Por la Iglesia, el Papa Juan Pablo II, los obispos, presb�teros y di�conos, para que gu�en con sabidur�a y prudencia tu pueblo siendo buenos administradores de los dones que suscitas.

Por los gobernantes, para que ofrenden sus cualidades y est�n siempre atentos a construir un mundo nuevo en la justicia y la paz.

Por todos los laicos, para que unidos por el bautismo, sean testimonio cristiano de una misma Iglesia, un solo coraz�n y una sola alma.

Por los ministros de nuestra Iglesia, para que acrecientes en ellos sus dones y el �nimo de servir a la comunidad.

�(Se pueden a�adir algunas intenciones libres)

Presidente: Por eso, sinti�ndonos asistidos por la gracia y fuerza de l Esp�ritu Santo, dirijamos al Padre� la oraci�n que el mismo Jesucristo nos ense��. Padre Nuestro…

ALABANZAS

Bendito sea Dios, Trinidad Santa
Bendito sea el Padre Celestial
Bendito sea Jesucristo, Hijo unig�nito del Padre
Bendito sea Jesucristo, verdadero Dios y verdadero Hombre
Bendito sea Jesucristo en el Sant�simo Sacramento del altar
Bendito sea el Esp�ritu Santo consolador
Bendita sea la Virgen Mar�a, Madre de Dios y Madre Nuestra
Bendito sea San Jos� su sant�simo esposo
Bendito sea Dios en sus �ngeles y en sus santos.

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