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Entrevista al
Capell�n Nacional del Deporte

Padre Efra�n Rozo Rinc�n

 

Por:� Luis Carlos Bernal Rico
Grupo de Mayores

 

�          Padre Efra�n. Naci� en Chiquinquir�, el 24 de diciembre de 1928.

�          Primer campe�n internacional en ciclismo para Colombia en 1950, en los VI Juegos Deportivos Interamericanos y del Caribe, Guatemala.

�          Plusmarquista de la Hora en Pista, 1996, en Bogot�.

�          Ordenado Presb�tero en diciembre 6 de 1953.

�          Ha sido capell�n del Colegio Nacional Camilo Torres, Escuela Nacional de Educaci�n F�sica, Universidad de la Salle, Universidad Nacional de Colombia (durante 21 a�os), y Universidad de Ciencias Aplicadas y Ambientales (U.D.C.A.).

�          Designado por Coldeportes Capell�n Nacional del Deporte, 1980.

�          Licenciado en Filosof�a y Teolog�a en la Pontificia Universidad Javeriana. Bachellor en Psicolog�a y Master en Educaci�n� en la Universidad Loyola, Los Angeles, California. Especialidad en Bio�tica, Universidad El Bosque.

�          Promotor de ciclismo estudiantil, universitario, de profesionales y Senior Master

�          Promotor del D�a Nacional de la Bicicleta y ciclov�as dominicales en Bogot�.

�          Cofundador del Instituto de Jes�s Adolescente.


Padre, �Por qu� lleg� al deporte?

Hechos como las noticias en los peri�dicos, respecto del triunfo de uno u otro deportista, se iban convirtiendo en motivaciones para ensayar. Determin� probar en una competencia de ciclismo que me permiti� un primer triunfo, y el apoyo de los dirigentes de esa �poca, 1949.

�Qu� le ha ense�ado el deporte?

Uno va form�ndose a trav�s de sus experiencias. El deporte permite sentir la satisfacci�n de la emulaci�n, responder al interrogante �qu� tanto soy en comparaci�n con los dem�s?, ya que todos queremos triunfar. En el deporte uno aspira a lo grande, luego viene la sensaci�n del triunfo, algo grande y emocionante. Esto contribuye en la autoconfianza y autoestima.

Por otra parte, el deporte supone la formaci�n de la voluntad y la confianza para los logros. Por ejemplo, con motivo de mis 70 a�os, me propuse realizar el recorrido Ipiales – La Guajira (en bicicleta). Para esto decid� entrenar 6.000 kil�metros durante el a�o. Esto significa hacer aproximadamente 500 km. al mes, distribuidos en 125 km. semanalmente, o sea, unos 25 km. diarios. El deporte le permite a uno fijarse metas a corto, mediano y largo plazo. Esta misma experiencia se transporta luego a la vida ordinaria

�C�mo ha sido la relaci�n entre su actividad deportiva y liderazgo en general?

Se convierte uno en l�der, pues si uno tiene logros quiere llevarlos adelante, mostr�ndolo con el ejemplo. Uno sale con el entrenador, quien le transmite sus conocimiento, y a su vez, uno vive experiencias gratificantes que son compartidas con los dem�s.� Y siendo l�der, uno se da cuenta que libera a los muchachos del sentido de pobreza, soledad y tedio, barreras que impiden que haya sentido de bienestar.� La pobreza aqu� es entendida como el sentimiento de� imposibilidad y limitaci�n en orden a grandes cosas. Pero a trav�s del liderazgo deportivo, con las cosas m�s sencillas,� uno puede ayudar a otros a tener grandes satisfacciones.

En cuanto a la soledad, el deporte lleva a la integraci�n. As�,� en mi trabajo como capell�n, f�cilmente organic� jornadas intercolegiadas, interuniversitarias e interempresariales. En el roce� social del deporte, se adquiere la capacidad de aceptar ecu�nimemente triunfos y fracasos. El deporte lleva a una preparaci�n continua, progresiva y seria. Siempre se quiere m�s, siempre se aspira a m�s Lo bueno es que estas actitudes se vuelven luego� aplicables a la vida.�

Monse�or Tihamer Toth, dec�a: “No es h�roe quien triunfa en un combate, ni quien supera al adversario, sino aquel que sabe vencerse a s� mismo”. El deporte favorece por una parte el autoconocimiento, y por otra, la autoformaci�n de la persona. De esto hay que hacer conscientes a los muchachos!

Otra dimensi�n del deporte es que� ofrece un gran sentido de servicio a los dem�s. Es una oportunidad de emulaci�n para el deportista, pero exige respeto a los dem�s. El deporte se convierte en espacio de recreaci�n con otros.� All� el liderazgo es precisamente servicio.

�C�mo fue su experiencia en el ciclismo estudiantil?

Empec� a montar bicicleta conjuntamente con dos grupos, los seminaristas del Instituto Tihamer Toth, que eran mis dirigidos espiritualmente, y los estudiantes del Camilo Torres. Posteriormente empezamos a realizar ciclopaseos, y a partir de all� surgi� la idea de invitar tambi�n a otros colegios, entre ellos los salesianos, los del Virrey Solis, etc., y as�, empez� a ampliarse el circulo de acci�n.�� Me gust� mucho ofrecerles� la oportunidad del ciclismo de pista.

�Por qu� el vel�dromo?

En 1949 particip� en los campeonatos departamentales del ciclismo y gan�.� De all� pas� a participar en los juegos nacionales del ciclismo en Santa Marta, en diciembre de 1949, y luego, en enero del 50 se realizaron los VI Juegos Deportivos Interamericanos y del Caribe. Particip� en la delegaci�n colombiana, obteniendo la primera medalla de oro en juegos internacionales para Colombia. A ra�z de este hecho, el Gobierno Municipal de Bogot� pens� “hagamos el vel�dromo, nuestros j�venes ganaron en este deporte, y nosotros no tenemos vel�dromo”; Los m�ritos de un equipo de deportistas sirvieron para pensar en un escenario deportivo.

Me pareci� entonces bueno aprovechar, para el ciclismo estudiantil, el vel�dromo, porque permite que el p�blico vea a los deportistas en acci�n, ejecutando diversidad de modalidades, como marcas individuales, de velocidad, de resistencia, en equipos, etc.

Para promover la variedad de competencias fue� necesario formar, entre los muchachos, oficiales y jueces de carrera. Gratifica constatar como de all� surgieron l�deres como H�ctor Urrego, actual comentarista deportivo; tambi�n Antonio Ambrosio, quien fue presidente y vicepresidente de la Asociaci�n Nacional de Ciclismo; Miguel Angel Berm�dez, ex–director de COLDEPORTES y ex–presidente de la Asociaci�n Nacional de Ciclismo, entre otros.

Adem�s de ir al vel�dromo hac�amos tambi�n ciclopaseos, como la salida hasta la Caro y regreso, en el cual llegamos a tener hasta 5000 ciclistas estudiantiles. Esto nos hizo nacer la idea de pedir la asignaci�n de algunas v�as libres para los ciclistas.

�Y logr� obtener estos permisos?

S�, En el a�o 1980, con la ayuda de la Asociaci�n Colombiana de Ciclismo, conseguimos el Decreto del D�a Nacional de la Bicicleta extendido a todas las poblaciones de Colombia, el cual se comenz� a celebrar el �ltimo domingo del mes de octubre de cada a�o.

Para 1983 surgieron las ciclovias dominicales con la ayuda del Alcalde de la Ciudad, en ese tiempo Augusto Ram�rez Ocampo, las que m�s tarde perfeccion� el se�or Guillermo Pe�aloza, del Instituto de Recreaci�n y Deporte de Bogot�.

Para 1998, con el Alcalde Enrique Pe�aloza se logr� aprobar el proyecto de las ciclorutas permanentes, las cuales ofrecen actualmente 158 kil�metros, y seguir�n extendi�ndose.

Usted impuso una marca mundial para la hora en pista, �no es cierto?

Efectivamente, en junio 2 de 1996, pasados los juegos mundiales de ciclismo en Bogot�, para los cuales se construy� un nuevo vel�dromo, sent� deseos de impulsar nuevamente el ciclismo universitario en pista, y me pareci� oportuno dar ejemplo a los muchachos con el “intento de la hora”, que me propuse. Este programa lo hice con el aval de la Federaci�n Colombiana de Ciclismo y la homologaci�n, a nivel mundial, efectuada por la UCI, la Uni�n Cicl�stica Internacional, m�ximo instituci�n de esa disciplina en el mundo. Me llev� la sorpresa de recibir la informaci�n de que el recorrido que impuse es marca mundial para mi edad, en ese entonces 68 a�os.

�Qu� implica ser deportista de alto nivel?

Es importante reconocer que el deportista necesita el aporte interdisciplinario para su propio perfeccionamiento. As�, por ejemplo, la prueba de la hora, implic�:

  • M�dicos especialistas en esfuerzo para revisar ritmo cardíaco, pulmones, etc.
  • Dietistas para controlar el peso (en mi caso hab�a que bajarlo).
  • Fisioterapeutas, con el fin de realizar un adecuado estiramiento de m�sculos y prevenir el dolor.
  • T�cnicos del deporte, encargados de las estrategias y sistemas de entrenamiento.
  • Comisarios nacionales e internacionales, para la aplicaci�n de reglamentos y fijaci�n de criterios necesarios para hacer aprobar la prueba, y verificar ausencia de dopaje.
  • Ingenieros mec�nicos, encargados de la adecuaci�n de la bicicleta al deportista en aspectos como peso de la misma.

Padre, �su liderazgo cicl�stico ha sido proyectado a otras disciplinas deportivas?

S�. La experiencia con el ciclismo la extendimos a otros deportes y actividades como el programa de vacaciones estudiantiles, realizado en Solnok, finca del Instituto Tihamer ubicada en el municipio de Moniquir�. All� manej�bamos los grupos mediante el sistema de patrullas en las que los participantes compart�an actividades como nataci�n, ping pong, atletismo, monta�ismo, basquetboll, y acciones espirituales y art�sticas.

Curiosamente nuestro programa de vacaciones estudiantiles lo comenz� a apoyar Comfenalco, haci�ndose la entidad pionera en dichos programas. Otras Cajas de Compensaci�n Familiar como Colsubsidio, Compensar, Cafam, introdujeron posteriormente estas actividades recreacionales.

Muchos de mis programas en formaci�n de l�deres se canalizaron a trav�s de la Fundaci�n PRORECREACI�N, la cual tuve funcionando durante 25 a�os con actividades tales como talleres para el desarrollo personal y liderazgo, actividades de investigaci�n sobre la importancia del deporte y la recreaci�n para la personalidad, y programas de masificaci�n deportiva. As�, del trabajo inicial con adolescentes pasamos a universitarios, neoprofesionales, y a�n mayores, los Senior Master, a m�s de actividades de recreaci�n familiar. Promovimos ciclopaseos de grande alcance, durante las vacaciones, los cuales integraron personas de todas las edades, incluso con sus familias. Dos veces hemos hecho el recorrido de atravesar todo Colombia de Sur a Norte, desde Ipiales hasta la Guajira. Tambi�n fuimos hasta Venezuela, y a Quito en Ecuador.

Padre, finalmente, cu�ntenos c�mo fue su experiencia Pastoral en Ciudad Bolivar.

Estaba de Capell�n en la Universidad Nacional cuando con un grupo decidimos proyectarnos� socialmente al barrio Jerusal�n, de Ciudad Bolivar, en 1983. Con ayuda de amigos suizos levantamos el templo parroquial de Santa Mar�a de Jerusal�n, edificio que involucra tambi�n un �rea de servicios en salud. Con amigos de la Colonia Hebrea en Colombia se hizo el Instituto San Pablo Ap�stol, y posteriormente, con nueva� ayuda suiza, hicimos la Casa de la� Juventud, de gran importancia para el barrio, porque ofrece capacitaci�n laboral a corto plazo a j�venes, y est� dotada de un coliseo cubierto y una buena biblioteca que presta servicio a chicos y grandes del vecindario. Ahora, desde la pastoral de la U.D.C.A., hemos llevado al barrio programas de formaci�n deportiva, capacitaci�n para microempresas en l�cteos y c�rnicos, talleres de formaci�n a estudiantes del Instituto San Pablo Ap�stol, desarrollados varias veces en la Casa Solnok, en Barbosa, Santander.

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