Por: Rafael De Brigard Merch�n,
Pbro.
ORIGEN
El
Seminario de Bogot� tiene su origen remoto en el Concilio
de Trento (1545 -1563), el cual orden� la fundaci�n de instituciones
con la misi�n espec�fica de formar a los futuros sacerdotes de la
Iglesia. Por esta raz�n, es decir, por obedecer al deseo de un concilio,
el Seminario se llama Conciliar. Dice as� el texto del Concilio
a trav�s del Decreto de la Sesi�n XXIII en su cap�tulo XVIII y que
en general se refiere a la doctrina del sacramento del orden: ...
establece el santo Concilio que todas las catedrales, metropolitanas
e iglesias mayores, tuvieran la obligaci�n de mantener, y educar
religiosamente, e instruir en la disciplina eclesi�stica, seg�n
las facultades y extensi�n de la di�cesis, cierto n�mero de j�venes
... en un colegio situado cerca de las mismas iglesias, o en otro
lugar oportuno a elecci�n del Obispo ... de suerte que sea este
colegio un plantel perenne de ministros de Dios. La sesi�n
que dict� este decreto tuvo lugar el 15 de julio de 1563.
FECHAS M�S IMPORTANTES
Fue
el arzobispo Fray Luis Zapata de C�rdenas quien tom� la iniciativa
de fundar la instituci�n para la formaci�n del clero en Santa F�
de Bogot� y lo hace con el nombre de Seminario de San Luis. Esto
sucede en el a�o 1581. Su duraci�n no ser� mayor pues hubo de clausurarse
en 1586. Pero un gran paso se ha dado: 18 a�os despu�s de promulgado
el decreto Cum adolescentium aetas del Concilio de Trento,
naci� as� el primer seminario conciliar de la Nueva Granada y tambi�n
primer seminario conciliar de Am�rica.
M�s
tarde, el arzobispo Bartolom� Lobo Guerrero, decide abrir de nuevo
el Seminario, pero lo pone bajo el patrocinio de San Bartolom� Ap�stol,
nombre que se conservar� a lo largo de la historia, pero referido
al colegio nacional. Fue en 1605 que este arzobispo erigi� el nuevo
seminario y delega la direcci�n del mismo en los padres de la Compa��a
de Jes�s.� Se destaca en este seminario la obligaci�n que ten�an
los alumnos de aprender lengua ind�gena para su futuro desempe�o
pastoral.
En
1767 los Padres Jesuitas fueron expulsados de los dominios espa�oles
y por tanto de la Nueva Granada y el Seminario pasa� a manos del
clero secular. En 1771 la Junta de Temporalidades une el Seminario
al colegio m�ximo que ten�an los jesuitas, lo cual, en la pr�ctica,
signific� la absorci�n del Seminario por parte del colegio.
En
1794 el arzobispo Baltazar Jaime Mart�nez de Compa��n fund� un Colegio
de Ordenandos, bajo su propio patrocinio. Tres a�os m�s tarde,
en 1797, muri� el arzobispo y con �l su obra.� Despu�s de este cierre,
vienen las �pocas de la lucha independentista en Colombia y de la
reconquista espa�ola, por lo que no hubo manera de pensar en reabrir
el Seminario, ni los medios para hacerlo.
Fernando
Caycedo y Fl�rez, primero como vicario capitular y luego como arzobispo,
propone al Congreso de la Rep�blica un proyecto para la creaci�n
de un Colegio de Ordenandos.� El Congreso aprueba la
erecci�n de la instituci�n en 1823, le asigna locales y rentas,
lo mismo que un reglamento interno.� La ley expedida por el Congreso
es aprobada y firmada por el General Francisco de Paula Santander,
encargado del poder ejecutivo. El plan de estudios estaba sujeto
a la aprobaci�n del gobierno, lo cual trajo no pocas dificultades.�
En esta ocasi�n el Seminario fue puesto bajo el patrocinio de San
Jos� y se llam� Colegio de Ordenandos de San Jos�.� Inici� tareas
en 1823 y pudo funcionar as� hasta el a�o 1838 cuando el gobierno
vuelve a integrarlo con el colegio de San Bartolom�, siendo ya arzobispo
para aquel entonces Monse�or Manuel Jos� Mosquera.
El
arzobispo Mosquera se propuso desde el inicio de su pontificado
lograr la independencia del Seminario.� Su prop�sito se vio concretado
con un decreto del Congreso fechado el 21 de abril de 1840 por el
cual se separaron el Seminario Conciliar de la Arquidi�cesis de
Bogot� y el Colegio Nacional de San Bartolom�.� Logra el prelado,
por tanto, que el Seminario tuviera local aparte y unos estatutos
dados por el mismo arzobispo.� Sin embargo, el Poder Ejecutivo,
se reserva su aprobaci�n, lo mismo que la aprobaci�n del nombramiento
del rector. Los estatutos del arzobispo Mosquera datan del 24 de
agosto de 1840 y los componen 13 cap�tulos y 227 art�culos.� El
Seminario reinici� labores el 4 de octubre de 1840.� En 1845, Monse�or
Mosquera decide dividir el Seminario en Mayor y Menor.� El primero
queda en manos del clero secular y el segundo en manos de los jesuitas.�
Poco m�s tarde, en 1850, debido a la nueva expulsi�n de los jesuitas,
hubo necesidad de reunificar Mayor y Menor.� Se cierra esta etapa
del Seminario a causa de dos acontecimientos.� El primero, en 1851
el gobierno pide el edificio del Seminario para convertirlo en cuartel.
El segundo, en 1852, el gobierno ordena de nuevo la unificaci�n
del Seminario y el Colegio de San Bartolom�.
En
1855, el arzobispo Herr�n decide abrir de nuevo el Seminario y efectivamente
comienza a funcionar el 13 de enero de 1856.� Tambi�n decidi� Monse�or
Herr�n la divisi�n del Seminario en Mayor y Menor.� El Menor queda
a cargo de los Padres Jesuitas quienes hab�an regresado al pa�s
en 1858.� Debe, sin embargo, cerrarse el Seminario en 1861, al ser
desterrado el arzobispo Herr�n.
Monse�or
Herr�n regresa y en 1865 reabre el Seminario con un n�mero de 50
alumnos. En 1868 llega a la sede arzobispal de Bogot� Monse�or Vicente
Arbel�ez quien le da nuevos estatutos al Seminario y los firma el
14 de diciembre de 1868. Nombr� este arzobispo como rector, en primer
lugar, al Doctor Indalecio Barreto, quien m�s tarde ser�a su obispo
auxiliar, pero con sede en los Llanos orientales.� Despu�s, en 1871,
asumi� la rector�a el padre Bernardo Herrera Restrepo, con apenas
27 a�os de edad y formado en San Sulpicio de Par�s.� Bajo su orientaci�n
el Seminario vio renovadas sus costumbres, mejorada su planta f�sica
y reformado su plan de estudios.�� En el a�o 1876 el gobierno pide
el edificio para convertirlo en c�rcel pol�tica.
Volvi�
a funcionar el Seminario en 1878, aunque en local diferente.� Lo
hizo en la casa donde muri� el General Santander y despu�s en el
edificio del antiguo convento de La Ense�anza. Finalmente, en cuanto
a instalaciones, el Seminario cede definitivamente su local al Colegio
de San Bartolom� y el gobierno cede al Seminario el antiguo convento
de los Agustinos Recoletos.
En
1885 tuvo de nuevo una corta interrupci�n pues el gobierno pidi�
el edificio por cuestiones de guerra e instal� all� el Estado Mayor
del Ej�rcito de Reserva. Este mismo a�o, el rector, Monse�or Herrera,
fue designado obispo de Medell�n y asume la rector�a el doctor Joaqu�n
G�mez Otero.� Al retornar como arzobispo de Bogot�, Monse�or Herrera
le da nuevos estatutos al Seminario. Quiso este prelado darle un
nuevo local al Seminario e inici� la construcci�n de un edificio
que, aunque se utiliz�, nunca fue posible llevarlo a su culminaci�n
definitiva y que est� situado en la calle 11 con carrera tercera
de Bogot�.�� En 1918, con ocasi�n de la publicaci�n del C�digo de
Derecho Can�nico, se dieron nuevos estatutos para el Seminario en
concordancia con la nueva legislaci�n de la Iglesia.
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Mons.
Ismael Perdomo
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En
1928, el arzobispo Ismael Perdomo realiza la divisi�n del Seminario
en Mayor y Menor.� Este mismo prelado llev� a cabo la construcci�n
del edificio que el Seminario ocupa desde el a�o 1946 y que est�
situado en la antigua hacienda de El Chic�.
En
1960, el cardenal arzobispo de Bogot�, Luis Concha C�rdoba, encomend�
la direcci�n del Seminario a los Padres de San Sulpicio y permanecieron
en este servicio hasta 1980, cuando el cardenal An�bal Mu�oz Duque
lo puso de nuevo en manos del clero de la Arquidi�cesis.� Fue esta
la �poca en que se desarroll� el Concilio Vaticano II y que produjo
notables cambios en las casas de formaci�n sacerdotal y en la vivencia
del sacerdocio dentro de la Iglesia.�� Fue, sin duda, una �poca
de crisis.�� Los a�os posteriores al Concilio vieron un descenso
notorio en el n�mero de vocaciones en toda la Iglesia, lo mismo
que el retiro de numerosos sacerdotes de su ministerio pastoral.�
El Seminario de Bogot�, fue adquiriendo en esta �poca, pr�cticamente,
un car�cter nacional e internacional debido a que pocas di�cesis,
incluyendo la de Bogot�, ten�an suficientes vocaciones como para
tener funcionando un seminario propio. De este modo, en un momento
determinado el Seminario de Bogot� se vio enriquecido, no s�lo por
formadores de otras naciones, sino por alumnos de casi todo el pa�s.
En efecto, durante casi tres d�cadas, 1965 - 1985, tuvo el Seminario
estudiantes de Santander, Boyac�, Cauca, Amazonas, Putumayo, Cundinamarca,
Valle, Tolima, Meta y otras regiones de Colombia.� Hubo, inclusive,
estudiantes de otros pa�ses como Venezuela, Per� y algunos venidos
de Centroam�rica.
Con
la celebraci�n del Vaticano
II y con la llegada de los Padres Sulpicianos el Seminario de
Bogot� comienza una nueva etapa en su forma de funcionar. El internado
riguroso da lugar a un estilo de formaci�n que desea tener un mayor
contacto con la sociedad a la cual van a servir despu�s los sacerdotes
all� formados.� La inquietud por lo social se hace m�s evidente
en toda la comunidad formativa.� La direcci�n del Seminario adquiere
un car�cter m�s colegial, aunque siempre con la figura del rector
como directo responsable de toda la formaci�n.� Este estilo de direcci�n
se conserva hasta la actualidad.
Ha
contado el Seminario en los �ltimos a�os, adem�s de los sacerdotes
del equipo responsable, con numerosos profesores externos, tanto
sacerdotes como laicos, expertos en diversas ciencias que hacen
parte del pensum de estudios eclesi�sticos.� En cuanto a los sacerdotes
que forman el equipo de direcci�n del Seminario dos caracter�sticas
deben destacarse: todos ellos hacen parte del clero de Bogot� y
la mayor�a de ellos ha adelantado estudios de especializaci�n en
universidades europeas, particularmente en la Pontificia Universidad
Gregoriana de Roma, regentada por los Padres de la
Compa��a de Jes�s.
Muchas
son las personas que han pasado por el Seminario de Bogot�.� Un
buen n�mero de ellas ha llegado a la ordenaci�n sacerdotal y otros
han desarrollado despu�s una vida laical comprometida y seria en
la sociedad colombiana.� No pocos de los sacerdotes egresados del
Seminario han sido elegidos a�os despu�s al ministerio episcopal
para servir en diversos lugares de Colombia.� Y entre ellos, cuatro
han sido creados cardenales de la Iglesia, a saber: Monseñor
Crisanto Luque S�nchez, Monse�or Luis Concha C�rdoba, Monse�or Alfonso
L�pez Trujillo y Monse�or Mario Revollo Bravo. Con excepci�n
del cardenal L�pez, lo otros tres fueron tambi�n arzobispos de Bogot�.�
Entre los sacerdotes ordenados en este Seminario y que recibieron
el episcopado en este siglo recordamos los siguientes: Ismael Perdomo
Borrero, Emilio de Brigard Ortiz, Pablo Correa Le�n, Alfredo Rubio
D�az, Gabriel Montalvo Higuera, Joaqu�n Garc�a Ordo�ez, Alberto
Uribe Urdaneta, Jos� Gabriel Calder�n, H�ctor Rueda Hern�ndez, Jos�
de Jes�s Pimiento Rodr�guez, Ciro G�mez, Jorge Ardila Serrano, V�ctor
L�pez Forero, Gabriel Romero Franco, H�ctor Guti�rrez Pab�n, Fabio
Suesc�n Mutis, Alvaro Ortiz Carrillo, Enrique Sarmiento Angulo,
Octavio Ruiz Arenas, Fernando Sabogal Viana, Jaime Prieto Amaya,
Daniel Caro Borda.
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Mons.
Emilio Valenzuela (rector de 1920 a 1935) y Mons. José
Manuel Díaz (rector de 1935 a 1950 acompañados
por Superiores y seminaristas de la década de los 30.
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La
rector�a del Seminario ha sido ocupada en el siglo XX por los siguientes
sacerdotes: Manuel Mar�a Camargo (1895 - 1912), Jos� Eusebio D�az
(1913 - 1919), Emilio Valenzuela (1920-1935), Jos� Manuel D�az (1935-1950),
obispo Jes�s Mart�nez Vargas (1951-1952), Alfredo Rubio D�az (1953),
Carlos Berm�dez Ortega (1953-1960), Alfredo Morin,s.s. (1961-1966),
Gerardo Yelle,s.s. (1967), Rodrigo Arango Vel�squez, s.s.(1968-1974),
Alfredo Botero Maya, s.s. (1975-1980), obispo Gabriel Romero Franco
(1980-1986), Oscar Urbina Ortega (1986-1994), H�ctor Cubillos Pe�a
(1994-1996), Jes�s Mar�a Rinc�n Rojas (1996-2000), José Roberto
Ospina Leongómez (2001- ). En esta lista se destaca el hecho
de que en dos ocasiones el Seminario hubiera tenido como rectores
a dos obispos.
El
Seminario de Bogot�, despu�s del Concilio Vaticano II, adem�s de
haber sido casa de formaci�n para alumnos de otras iglesias particulares,
tambi�n ha sido centro de estudios para numerosas comunidades religiosas,
las cuales, por muchos a�os han enviado a sus aspirantes a recibir
la formaci�n acad�mica en esta instituci�n.� De igual manera han
sido alumnos de esta casa los seminaristas que se preparan para
servir en las Fuerzas Militares y de Polic�a, como miembros del
Obispado Castrense de Colombia.
El
Seminario Menor, que ven�a funcionando desde 1928, fue suprimido
en el a�o 1995.
FACTORES
M�S INFLUYENTES EN LA HISTORIA DEL SEMINARIO
La
historia del Seminario Conciliar de San Jos� de la Arquidi�cesis
de Bogot� ha estado llena de vicisitudes y de alguna manera resulta
ser un reflejo de la historia de la misma Iglesia en el territorio
colombiano.� Muchos factores han marcado esta historia.� Se pueden
mencionar algunos m�s destacados.
La
temprana fundaci�n del Seminario con relaci�n al Concilio de Trento
deja ver la profunda comuni�n que desde los inicios de la llegada
de los espa�oles al territorio colombiano ha tenido esta Iglesia
con la Santa Sede.� Durante m�s de cuatro siglos los prelados de
la Iglesia de Bogot� han luchado por mantener una clara adhesi�n
y fidelidad al sucesor de Pedro en medio de circunstancias locales
muy variables y en ocasiones muy adversas.�� De ah� las no pocas
interrupciones que ha tenido la vida del mismo Seminario.
Si
en la �poca del dominio espa�ol la Iglesia estaba sujeta al Patronato
Regio, es decir, a tener que contar obligatoriamente con el poder
temporal para su propio desempe�o y gobierno, las cosas no fueron
muy diferentes hasta bien entrado el siglo XX, aunque esto se sinti�
con especial fuerza durante casi todo el siglo XIX.� Los gobiernos
de la naciente Rep�blica de Colombia se negaron a dar total autonom�a
a la Iglesia colombiana, lo cual gener� conflictos muy agudos que
se tradujeron en numerosos destierros de arzobispos y obispos y,
a nivel del Seminario, en sus continuos cierres o fusiones con el
colegio de San Bartolom�.� El Seminario fue cerrado en varias ocasiones
por el mismo gobierno nacional, el cual aduc�a bien razones de tipo
ideol�gico, o bien, necesidad de los bienes del mismo Seminario,
generalmente su edificio o local, para atender asuntos de las innumerables
guerras civiles que han marcado la historia de los colombianos.
Pero
m�s all� de lo que pueda aparecer como negativo en la historia del
Seminario Conciliar, la raz�n por la cual ha podido perdurar a trav�s
de los siglos ha sido, sin duda, la preocupaci�n de primer�simo
orden que ha representado para todos aquellos prelados que han sido
arzobispos de Bogot�.� Para iniciar el siglo XXI, el Seminario de
Bogot� se presenta como una instituci�n con una larga y respetable
tradici�n que le ha significado un puesto muy destacado dentro de
la Iglesia colombiana y en el contexto de toda la naci�n.� El a�o
2000 encuentra al Seminario de Bogot� con 420 a�os de historia pues
fue fundado en 1580.
Bibliograf�a
sobre el Seminario de Bogot�
RESTREPO POSADA,
Jos�.� El Seminario Conciliar de Bogot�. Editorial Centro �
S.A.Bogot�. 1940.
MANTILLA, Luis
Carlos. O.F.M. Historia de la Arquidi�cesis de Bogot�. � Arquidi�cesis
de Bogot�. 1994.
JARAMILLO MEJ�A,
William (Director de la Investigaci�n). Real Colegio Mayor y
Seminario de San Bartolom�.� Instituto Colombiano de Cultura ���
Hisp�nica. Editorial ABC Ltda. Bogot�. 1996.
AA. VV. Cuarto
Centenario del Seminario Conciliar de Bogot�. 1581-1981. Revista
La Iglesia. N�mero extraordinario. Multigr�ficas Ltda. Bogot�. 1987.�
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